Una de las principales preocupaciones para quienes toman Ozempic o Mounjaro para bajar de peso es el famoso “efecto rebote”. Y es que, de acuerdo con la evidencia disponible, recuperar parte del peso perdido después de suspender estos medicamentos es frecuente. En el caso de la semaglutida, por ejemplo, los estudios han observado una recuperación considerable del peso durante el año posterior a la suspensión.
El Dr. Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro, explica que estos fármacos actúan sobre los mecanismos que regulan el apetito y la saciedad. Mientras se utilizan, ayudan a reducir el hambre y la ingesta; al suspenderlos, estos efectos desaparecen y el apetito puede aumentar nuevamente. Esto quiere decir que cuando el tratamiento de Ozempic y Mounjaro se suspende, la ingesta puede aumentar progresivamente y, con ella, también puede comenzar la recuperación del peso perdido.
El aumento de peso no necesariamente aparece meses después de abandonar el medicamento. Algunos estudios muestran que la recuperación puede comenzar relativamente pronto después de suspender el tratamiento y continuar durante los meses siguientes.
¿Cuándo empieza el efecto rebote de Ozempic y Mounjaro?
A pesar de que no existe un día exacto en el que todas las personas comiencen a experimentar el efecto rebote tras dejar un GLP-1, sí existe evidencia de cómo evoluciona la recuperación del peso después de suspender estos medicamentos.
En el caso de la semaglutida, principio activo de Ozempic, los resultados de la extensión del estudio STEP 1 mostraron que, un año después de suspender el tratamiento, los participantes habían recuperado en promedio alrededor de dos tercios del peso que habían perdido. En concreto, después de 68 semanas de tratamiento habían perdido un promedio de 17.3% de su peso corporal y, 52 semanas después de suspenderlo, habían recuperado 11.6 puntos porcentuales, conservando una pérdida neta de 5.6%.
Por su parte, quienes abandonaron la tirzepatida, principio activo de Mounjaro, también experimentaron una recuperación progresiva del peso durante los meses posteriores a la suspensión. De acuerdo con un análisis del estudio SURMOUNT-4 publicado en JAMA Internal Medicine en 2026, 82.5% de los participantes había recuperado al menos una cuarta parte del peso que había perdido después de retirar el tratamiento. Aproximadamente la mitad había recuperado 50% o más de esa pérdida, mientras que uno de cada cuatro había recuperado al menos 75%.
Esto no significa que esas personas hayan recuperado ese porcentaje de su peso corporal, sino ese porcentaje del peso que habían conseguido perder. Por ejemplo, si alguien perdió 10 kilos, recuperar 50% de esa pérdida significaría recuperar aproximadamente 5 kilos.
¿Qué recomiendan los expertos para evitar el efecto rebote?
Si bien no existe una estrategia que garantice que nunca recuperarás peso, no se recomienda cambiar la dosis ni suspender Ozempic o Mounjaro por tu cuenta. Antes de abandonar el tratamiento, lo mejor es hablar con el médico que lo indicó para valorar la estrategia más adecuada en cada caso.
Además, el seguimiento médico después de suspender el medicamento puede ser importante para controlar cambios en el apetito, el peso y otros factores metabólicos. La recuperación de peso después de dejar estos tratamientos no significa que hayas “fallado”: es una respuesta normal que se ha observado en diversos estudios.