Cuando ser mamá duele antes de serlo: el duelo gestacional y las pérdidas que casi nadie nombra

Hay un duelo que no tiene funeral. Que no tiene flores en la puerta ni semanas de licencia. Que no aparece en las conversaciones del trabajo ni en las publicaciones del 10 de mayo. Existe sin nombre en muchas familias, y sin embargo es de los más devastadores que puede vivir una mujer.

beautiful Close up of pregnant woman's touching belly and waiting until new life born

skaman306/Getty Images

El Día de las Madres llega cada año cargado de imágenes de bebés y abrazos y chocolates. Y cada año, hay miles de mujeres en México para quienes esa fecha es una herida abierta: las que esperaban ser mamás y no pudieron, las que lo fueron por semanas o meses dentro de su cuerpo antes de perderlo todo, las que cargaron un duelo que nadie supo reconocerles.

Hablar de esto no arruina el festejo. Al contrario: honrar a todas las madres incluye honrar también a las que perdieron en el camino.

1 de 4 embarazos termina en pérdida gestacional en México

INEGI · EDF 2023

23,541 muertes fetales registradas en México en 2023


Eso no es una cifra menor. Es decir que en el tiempo que tardas en leer este artículo, hay familias en México enfrentando exactamente eso. Y la mayoría lo hace en silencio.

¿Qué es el duelo gestacional?

El duelo gestacional también llamado duelo perinatal es el proceso emocional que se desencadena cuando se pierde un bebé durante el embarazo, en el parto, o en los primeros días de vida. No tiene un momento exacto donde empieza ni uno donde termina. No sigue las etapas predecibles del duelo que todos conocemos.

¿Qué incluye este tipo de pérdida?

Un aborto espontáneo (antes de la semana 22), una muerte fetal (a partir de la semana 22 de gestación), una muerte perinatal (desde la semana 22 hasta el nacimiento), o una muerte neonatal (en los primeros 28 días de vida). Cada una es distinta. Todas duelen.

Lo que complica este duelo además del dolor en sí es que rara vez recibe reconocimiento social. No hay rituales establecidos. En la mayoría de los casos, no hay entierro, no hay registro civil, no hay prueba tangible de que ese ser existió. La sociedad, el sistema de salud, e incluso las familias, muchas veces no saben qué decir. Y cuando no saben, callan. Y ese silencio puede ser más dañino que el dolor mismo.

“Pareciera que morir pequeño es morir menos.”
Marión Arrioja, activista e impulsora de la Ley de Cunas Vacías en México

El grupo de edad que más lo vive

Si crees que esto le pasa a mujeres mayores o con complicaciones previas, los datos del INEGI revelan algo distinto. El grupo de mujeres entre 20 y 24 años concentró el mayor porcentaje de pérdidas gestacionales en 2023, con un 24.1% del total. Le siguieron las de 25 a 29 años con 23.4%, y las de 30 a 34 con 19.3%. En conjunto, ese rango de 20 a 34 años representa casi el 67% de todas las pérdidas registradas.

Son mujeres jóvenes, en plena vida activa, con carreras, relaciones, sueños. Y están viviendo esto más de lo que imaginamos.

Lo que le pasa al cuerpo y a la mente

El duelo gestacional no es solo emocional, es una experiencia total del cuerpo. Una mujer que pierde un embarazo avanzado pasa por un parto o cesárea. Su cuerpo produce leche aunque no haya bebé que amamantar. Experimenta los cambios hormonales del postparto en medio de un dolor que nadie celebra.

A nivel psicológico, la investigación es clara y contundente: este tipo de pérdida puede desencadenar depresión clínica, ansiedad severa y trastorno por estrés postraumático (TEPT), y estos síntomas pueden persistir hasta tres años después de la pérdida. No son “tristezas normales”. No son algo que se supere con tiempo y voluntad. Son respuestas clínicas que requieren atención profesional.

TEPT - Los síntomas de ansiedad y trastorno por estrés postraumático pueden mantenerse hasta 9 meses después de la pérdida, y en muchos casos, hasta tres años.

A nivel social, las consecuencias se extienden también a la pareja y al entorno familiar. La pérdida gestacional es una de las causas de tensión severa en las relaciones, e incluso de separaciones. Porque cada quien procesa diferente, y sin acompañamiento, la distancia entre dos personas que duelen distinto puede volverse insalvable.

Las emociones que nadie te explica que vas a sentir

Shock. Vacío. Rabia sin dirección clara. Fracaso. Culpa (aunque no haya ninguna razón para sentirla). Incredulidad. Confusión. Insomnio, pesadillas, falta de apetito, aislamiento. Y encima, muchas veces, la presión de “estar bien” para los demás.

El Protocolo Código Mariposa

Existe en algunos hospitales de México un protocolo llamado “Código Mariposa": una pequeña mariposa en la puerta de la habitación que indica al personal médico que esa paciente está atravesando una pérdida. Parece algo pequeño. Pero para una mujer que acaba de perder a su bebé, que alguien en ese hospital sepa tratarla con cuidado puede marcar la diferencia entre empezar a sanar o hundirse un poco más. Jalisco fue pionero en 2021. Todavía no es estándar en todo el país.

Lo que nadie te dice que puedes hacer

Si lo estás viviendo: lo que sientes es válido, sin importar cuántas semanas tenía el embarazo. El vínculo emocional con un bebé esperado existe desde el primer momento en que lo imaginas. No necesitas justificar tu dolor ni calibrarlo según lo que otros consideran “suficiente pérdida”. Busca acompañamiento psicológico especializado en duelo perinatal. No tienes que procesar esto sola.

Si alguien a tu alrededor lo está viviendo: no digas “ya habrá otro”, “al menos fue temprano”, “así era la naturaleza”, “estás joven todavía”. No minimices, no compares. La frase más poderosa que puedes decirle a alguien en duelo es: “No sé qué decir, pero aquí estoy.” No necesitas tener respuestas, solo presencia.

Si eres pareja, hermana, amiga: el duelo gestacional afecta también a los papás, a las parejas, a quienes estaban en la espera. No hay un doliente “correcto”. Todos necesitan espacio para procesar sin jerarquías de dolor.

El duelo que no se nombra no desaparece. Se convierte en algo más difícil de cargar porque no tiene forma reconocible.

El 10 de mayo celebra a las madres. Todas. Las que tienen a sus hijos en brazos, las que los tienen en la memoria, las que los esperan todavía, y las que los perdieron en el camino. Nombrar esa pérdida no ensombrece la fecha. La hace más honesta, más humana, más completa.

Si necesitas apoyo en México puedes buscar psicólogas especializadas en duelo perinatal a través de plataformas como Kinedu, Mentalia o el Colegio de Psicólogos de tu estado. También existen grupos de apoyo online para mamás en duelo gestacional. No tienes que pasar por esto sola.

Te sugerimos