Cuando hablamos de romance universitario se nos vienen un sin fin de tramas de series y películas a la cabeza: Off Campus, My Oxford Year, La Otra Zoey, Normal People, The Sex Lives of College Girls, Maxton Hall y más. Y es que hay algo especialmente adictivo en ver a dos personas enamorarse entre dormitorios universitarios, fiestas, bibliotecas, partidos y clases a las ocho de la mañana. Y si además uno de ellos es el capitán del equipo, tiene una reputación cuestionable y resulta ser mucho más sensible de lo que aparenta… bueno, probablemente ya sabes cómo termina esto.
Si bien no se trata de un género particularmente nuevo, el romance universitario está viviendo uno de sus mejores momentos, tanto en la literatura como en el cine y en las plataformas de streaming. Pero ¿qué tienen estas historias que resultan tan irresistibles?
¿Por qué el amor universitario en series y películas nos tiene tan obsesionadas? Aquí la explicación
La transición a la adultez
El descubrimiento de la propia identidad de los personajes hace que todo se sienta más intenso: la amistad, el amor y la diversión. La universidad representa una etapa en la que todo parece posible porque es cuando finalmente comienzas a disfrutar de una libertad mucho mayor. En la ficción, funciona como una especie de punto intermedio perfecto: los personajes ya tienen suficiente independencia para tomar sus propias decisiones, pero todavía están descubriendo quiénes quieren ser. Hay cambios de planes, nuevos amigos, corazones rotos y romances llenos de pasión y adrenalina.
Y precisamente ahí está parte del encanto. El amor no aparece cuando sus vidas están completamente resueltas, sino mientras están construyéndolas.
Historias más reales
No se trata únicamente de un “primer amor” o un “amor de verano”, sino de relaciones que pueden sentirse mucho más cercanas a las que vivimos en el mundo real. El romance universitario tiene algo que el amor adolescente no siempre puede ofrecer: personajes que llegan con un poquito más de historia. Quizá ya tuvieron el corazón roto. Tal vez creen saber perfectamente qué tipo de pareja quieren o incluso pueden haber decidido que enamorarse es lo último que necesitan. Hasta que aparece alguien que cambia las reglas y los hace cuestionar absolutamente todo. Porque el primer amor de la etapa adulta puede sentirse igual de emocionante que aquel primer amor de la adolescencia.
El campus crea tensión romántica
¿Quién no disfruta de un romance lleno de tensión y adrenalina? Los alumnos de un campus universitario tienen infinitas posibilidades de encuentros “accidentales”: fiestas, bibliotecas, salones de clases, gradas durante un evento deportivo y dormitorios que permiten encuentros más íntimos y romances mucho más explícitos.Son historias con ritmos rápidos y diálogos sencillos pero ingeniosos, y esto, combinado con altas dosis de drama, puede convertirlas en una auténtica adicción. Porque si dos personajes tienen que encontrarse constantemente después de jurar que no sienten absolutamente nada el uno por el otro… sabemos perfectamente hacia dónde va esto.
Tiene algunos de nuestros tropes favoritos
Friends to lovers. Enemies to lovers. Fake dating. Muchos de nuestros clichés románticos favoritos suelen convertirse en protagonistas del romance universitario, lo que les da un atractivo extra a estas historias. Porque aunque estos tropes pueden ser predecibles, ahí está precisamente parte de la diversión: no importa que sepamos exactamente cómo va a terminar, queremos ver cómo llegan hasta ahí.
Te recuerdan que estás enamorada del amor
Estas historias te hacen creer de nuevo en el amor. Te llenan de ilusión, emoción y esperanza.Además, venden una versión particularmente bonita del romance que puede despertar nostalgia por aquello que vivimos —o incluso por lo que nunca vivimos—, aunque tu experiencia universitaria no se haya parecido absolutamente nada a una serie romántica. Nos permiten regresar, aunque sea durante algunas páginas o un par de episodios, a una etapa asociada con primeras veces, independencia y posibilidades infinitas. Quizá por eso seguimos regresando a estas historias una y otra vez. Porque en realidad no estamos obsesionadas únicamente con el romance universitario. Estamos obsesionadas con esa sensación de que todavía puede pasar absolutamente todo.