¿Alguna vez has sentido que el corazón no solo “se rompe” metafóricamente, sino que duele físicamente, como si tuvieras un peso en el pecho que no te deja respirar?
¿Te preocupa cómo te ves? Deja de dudar. La ciencia revela qué gestos tuyos disparan la testosterona de tu pareja y por qué la imperfección es su fetiche.