Pasan los meses y los medicamentos GLP-1, como Ozempic y Mounjaro, siguen dando de qué hablar. Lo que comenzó como una conversación alrededor de tratamientos médicos terminó invadiendo TikTok, Instagram y probablemente hasta tu grupo de amigas. Aunque estos medicamentos tienen indicaciones médicas específicas —entre ellas el tratamiento de la diabetes tipo 2 y, dependiendo del fármaco y su presentación, el manejo del peso en determinadas personas—, su popularidad también ha provocado que algunas personas recurran a ellos únicamente con la intención de perder unos cuantos kilos.
Ozempic, en particular, se ha convertido prácticamente en sinónimo de pérdida de peso en redes sociales. Pero detrás de todo este fenómeno existe un dato que quizá no conocías: tu cuerpo ya produce naturalmente una hormona que actúa sobre el mismo receptor sobre el que trabaja la semaglutida. Se llama GLP-1.
Antes de correr a buscar “cómo aumentar mi GLP-1” en TikTok, hay algo importante que aclarar: esto no significa que exista un alimento, suplemento, bebida o truco secreto capaz de replicar exactamente lo que hace una inyección de Ozempic.
Tu cuerpo produce su propio GLP-1: así puedes estimularlo naturalmente
El GLP-1 se libera naturalmente en el intestino después de comer y participa en diferentes procesos relacionados con la glucosa, la secreción de insulina y la sensación de saciedad. La semaglutida, el principio activo de Ozempic, fue diseñada para activar el receptor de GLP-1 y permanecer mucho más tiempo en el organismo. En otras palabras: se parecen en el mecanismo, pero definitivamente no son lo mismo. Y aquí viene la parte que sí nos interesa: ciertos alimentos y hábitos pueden favorecer la liberación natural de GLP-1.
Algo así como activar el famoso “Ozempic natural” del que tanto se habla en internet… aunque, como veremos, ese nombre tiene bastante truco. Tu cuerpo produce su propio GLP-1: así puedes estimularlo naturalmente. Primero aclaremos algo: tu cuerpo no produce Ozempic.
Lo que produce es GLP-1, una hormona intestinal que se libera en respuesta a los nutrientes que llegan al aparato digestivo. Entre sus funciones está ayudar a estimular la secreción de insulina cuando aumenta la glucosa y participar en las señales que le indican a nuestro cerebro que estamos satisfechas después de comer. Pero toma nota porque esta diferencia importa: el GLP-1 natural no es una alternativa farmacológica a Ozempic.
Ozempic contiene semaglutida, un medicamento que imita algunas de las acciones del GLP-1 al activar su receptor. ¿La gran diferencia? El GLP-1 que fabrica nuestro organismo permanece activo durante muy poco tiempo porque se degrada rápidamente. La semaglutida, en cambio, fue diseñada para resistir esa degradación y tiene una vida media de aproximadamente una semana. Así que no, comer determinado alimento por la mañana no va a producir en tu organismo el equivalente a ponerte Ozempic. Lo que sí puedes hacer es favorecer algunos de los mecanismos naturales que tu cuerpo ya tiene.
Cómo estimular la secreción de GLP-1
Come proteína
Si necesitabas otra razón para dejar de considerar un café como desayuno completo, aquí la tienes. Incluir fuentes de proteína como huevo, yogur, pescado, atún, pollo, tofu o legumbres puede estimular la liberación de GLP-1 después de comer. Algunos estudios han analizado cómo los productos generados durante la digestión de las proteínas pueden activar mecanismos en las células intestinales encargadas de secretar esta hormona. Aumentar el GLP-1 después de una comida no significa que automáticamente perderás peso, y mucho menos que mientras más proteína consumas, más kilos desaparecerán.
Come fibra
Sí, mamá tenía razón con aquello de comerte las verduras. Algunos tipos de fibra llegan al colon, donde nuestras bacterias intestinales pueden fermentarlos y producir ácidos grasos de cadena corta. Estos compuestos pueden participar en mecanismos relacionados con la liberación de GLP-1. ¿Dónde encontrar fibra? Verduras, frutas, legumbres, avena, cereales integrales, semillas y frutos secos son algunas opciones. Eso sí, tampoco existe una fibra milagrosa capaz de convertir tu desayuno en una dosis natural de semaglutida.
Algunas grasas también entran en la conversación
Después de décadas haciéndole bullying nutricional a la grasa, sabemos que no todas son iguales. Alimentos como el aguacate, las nueces, las semillas, el aceite de oliva o ciertos pescados aportan grasas insaturadas que, dentro de una alimentación equilibrada, pueden participar en mecanismos intestinales relacionados con la secreción de GLP-1. Una vez más, el objetivo no es desayunar medio litro de aceite de oliva porque viste un video diciendo que “activa tu Ozempic natural”. La clave está en el conjunto de tu alimentación, no en encontrar un ingrediente mágico.
Haz ejercicio
El ejercicio también se ha estudiado por su relación con las hormonas involucradas en el hambre y la saciedad. Algunas investigaciones han observado pequeños aumentos del GLP-1 después de realizar actividad física. Esto no significa que una clase de Pilates vaya a provocar el mismo efecto que un medicamento agonista del receptor GLP-1. Significa algo mucho menos espectacular para TikTok, pero bastante más útil para tu salud: mover tu cuerpo regularmente forma parte de los hábitos que pueden beneficiar tus mecanismos naturales de regulación metabólica.
Así que la próxima vez que veas un video prometiendo enseñarte el desayuno, suplemento o bebida que “funciona igual que Ozempic”, ya sabes que probablemente estamos frente a otra exageración de internet.