En está peli el terror convive con el drama familiar y platicamos con Laia Costa, protagonista del filme, sobre cómo fue entrar a este universo, el reto emocional detrás de su personaje y por qué esta versión promete enganchar incluso a quienes no son fans del género.
La película juega con la idea de un reencuentro que se convierte en pesadilla. ¿Qué fue lo que más te atrajo de tu personaje?
Trabajar con Lee Cronin… realmente me asusté directamente porque no he visto mucho género y desconocía todo de este mundo. Pero vi la pasión del director y cómo quería enfocar el personaje, cómo quería abordar esta familia, la pérdida y ese reencuentro. También hablábamos en términos de drama familiar para mi personaje, y me pareció muy interesante cómo integraba muchos estilos y lenguajes, incluidos los cinematográficos. Ese mix, ese cóctel, me interesó desde el principio y me interesó conocer más.
Esta versión de La Momia es más oscura y retorcida. ¿Cómo describirías el tono de la película?
Creo que no tiene nada que ver con la saga que conocemos. Es una versión adaptada, una creación muy propia de Lee Cronin. Él es un genio del terror y se lo ha llevado a un lugar de terror absoluto. Lo interesante es que, además de asustarte, hay momentos donde te ríes y también te emocionas. Tiene gore, tiene tensión, pero también humanidad. Es una película muy honesta desde el creador, con un toque muy personal. Para mí, es una peli totalmente nueva.
¿Cuál fue el mayor reto al equilibrar lo sobrenatural con un personaje más humano?
Eso fue algo que trabajamos mucho. Él quería que el personaje de Larissa aportara el tono emocional de la pérdida y de las dinámicas familiares, llevándolo a un lugar muy realista. El reto es que estás actuando cosas que no están ocurriendo realmente en el set. Muchas escenas dependen de efectos especiales que verás después. Por ejemplo, hay momentos en los que ves la televisión y, al rodar, no había absolutamente nada.
Ahí es donde entra el trabajo en equipo: maquillaje, efectos especiales, sonido, dirección… todos construyen la escena. Como actriz, tienes que estar muy presente y entender que estás trabajando con otro tipo de lenguaje. El resultado final, eso sí, es espectacular.
¿Por qué crees que esta película conectará con el público actual?
Creo que los fans del terror van a encontrar exactamente lo que buscan: hay miedo, hay gore y está muy bien hecho. Pero también funciona para quienes no somos tan fans del género.
Yo estuve más de dos horas en la butaca y me la pasé increíble. Es muy entretenida, muy intensa, y además te ríes, te emocionas y hay una trama tipo thriller que te engancha. No te deja ni respirar en muchos momentos. Es de esas películas que puedes disfrutar sin pestañear.
Como Larissa, ¿qué da más miedo: perder a alguien o no reconocerlo cuando regresa?
Es muy complicado, porque ambas son heridas tremendas. Cuando pierdes a alguien, te quedas con un gran interrogante, pero es uno solo. En cambio, cuando alguien regresa y no lo reconoces, se generan muchísimas preguntas, y cada persona las interpreta de forma distinta.
Eso rompe la dinámica familiar: nadie se entiende, nadie se encuentra. Es muy doloroso, pero no podría elegir cuál es peor.
Si tuvieras que describir la película en tres palabras (sin usar “terror”), ¿cuáles serían?
Es difícil… pero diría que es un mix de muchas cosas. Si no puedo decir “terror”, me quedo con lo demás: emoción, intensidad y espectáculo.
Hoy vemos cada vez más mujeres liderando historias de horror. ¿Cómo vives este tipo de roles?
Me encantó la experiencia. Trabajo con un equipo muy cinéfilo y muchas decisiones las tomamos en conjunto. Hay muchísimo trabajo detrás de una película de género y un público muy fiel. Aunque yo no era fan del terror, porque me da miedo, ahora empiezo a verlo distinto. Y celebro que cada vez haya más voces femeninas contando estas historias.
Entrar a un universo tan oscuro, ¿fue emocionalmente demandante?
Sí, mucho más de lo que esperaba. Rodamos más de cuatro meses y casi todos los días, así que el desgaste emocional fue fuerte. Si trabajas desde la verdad, una historia así puede ser muy intensa. Lo que me ayudó fue la relación con Lee. Es un director muy cercano a los actores, sabe cuándo relajar el ambiente y mantiene al equipo conectado. Eso hizo toda la diferencia para poder sostener el proceso.
Corre a verla a partir del 16 de abril, solo en cines
https://youtu.be/Pbn1yz2p0CU?si=Q55XSaJ4_7PUN9NP