Los medicamentos GLP-1 se han convertido en uno de los temas más comentados de los últimos años. Y aunque gran parte de la conversación gira alrededor de la pérdida de peso, los efectos secundarios y la posibilidad de recuperar kilos después de suspender el tratamiento, hay otro tema que está despertando curiosidad: ¿qué pasa con tu vida sexual cuando comienzas a utilizar Ozempic o Mounjaro?
Porque sí, además de los cambios físicos, algunas personas han reportado diferencias en su deseo sexual. Mientras que unas aseguran tener menos ganas de tener intimidad, otras experimentan lo contrario. Sin embargo, todavía no existen suficientes investigaciones para determinar con certeza cómo influyen estos medicamentos en la libido.
Ahora imagina que llevas años con tu pareja, que siempre han tenido una química increíble y que, de pronto, comienzas a notar que ya no tienes tantas ganas de besarlo, tocarlo o tener relaciones sexuales con él. Lo más extraño es que tus sentimientos parecen seguir intactos y el único cambio importante que identificas es que comenzaste un tratamiento con Ozempic. Entonces, ¿es posible que un medicamento que actúa sobre el apetito también cambie las ganas que tienes de tener sexo con tu pareja?
¿Ozempic puede hacer que dejes de sentir atracción por tu pareja?
Aunque Ozempic se ha vuelto famoso por sus efectos sobre el peso, los científicos también están interesados en descubrir cómo los medicamentos GLP-1 pueden influir en los mecanismos cerebrales relacionados con el placer, la motivación y el deseo sexual. Pero aquí viene algo importante: hasta ahora no existen pruebas científicas suficientes para afirmar que Ozempic pueda hacer que dejes de sentir atracción física o romántica por tu pareja. Lo que sí se está investigando es si estos medicamentos pueden modificar la libido, aunque los resultados todavía no permiten establecer una relación definitiva.
Para entenderlo, primero debes saber que la semaglutida, el principio activo de Ozempic, actúa sobre receptores relacionados con la regulación del apetito y también puede influir en circuitos cerebrales involucrados en la motivación y la recompensa. Esto ha llevado a los especialistas a preguntarse si sus efectos podrían extenderse a otras experiencias placenteras, incluido el sexo.
De hecho, una investigación publicada en la revista científica Obesity Pillars en 2026 planteó la posibilidad de que los medicamentos GLP-1 disminuyan el deseo sexual a través de determinados mecanismos neuroquímicos. Sin embargo, se aclaró que esto todavía necesita comprobarse mediante estudios. En otras palabras, tener menos ganas de sexo no significa necesariamente que tu pareja haya dejado de atraerte o que ya no estés enamorada de él.
¿Por qué Ozempic podría influir en tu deseo sexual?
La posible explicación está relacionada con la manera en la que nuestro cerebro procesa el placer y las experiencias que nos hacen sentir bien. Y es que cuando algo nos resulta agradable, como comer nuestro platillo favorito, besar a la persona que te gusta o tener relaciones sexuales, diferentes sistemas cerebrales participan en la motivación para repetir esa experiencia.
Por lo mismo, algunas personas podrían experimentar cambios en su libido durante el tratamiento, pero todavía no se ha demostrado que Ozempic provoque una disminución generalizada del deseo sexual. Además, las ganas de tener sexo no dependen únicamente de la atracción que sentimos por nuestra pareja. El estrés, el cansancio, los cambios hormonales, la imagen corporal y otros factores pueden influir en nuestro deseo.