El peligro de tomar Ozempic sin hacer ejercicio: lo que le pasa a la salud de las mujeres

Te explicamos qué le pasa a tu cuerpo si tomas Ozempic o GLP-1 sin hacer ejercicio, y por qué este riesgo es aún mayor en mujeres.

 El peligro de tomar Ozempic sin hacer ejercicio: lo que le pasa a la salud de las mujeres

Semaglutide pen preparation for injection therapy captured in detail. The image depicts a medical device essential for individuals managing weight loss or type 2 diabetes.

Tatsiana Volkava/Getty Images

Los medicamentos GLP-1 como Ozempic se han vuelto sinónimo de pérdida de peso rápida, pero lo que muchas veces se omite es que gran parte de ese peso que baja en la báscula no es solo grasa. Distintos estudios clínicos, incluido uno de los ensayos de referencia con semaglutida, encontraron que entre el 25% y el 40% del peso perdido con estos medicamentos corresponde a masa magra, es decir, principalmente músculo, y no a tejido graso.

Por qué pasa esto sin ejercicio

El problema no está en el medicamento en sí, sino en la velocidad con la que se pierde peso cuando no se combina con actividad física ni una nutrición adecuada. Si solo dependes del medicamento para reducir tu apetito y dejas de comer sin más, tu cuerpo puede terminar sacando energía de tus músculos en lugar de tus reservas de grasa, lo que deriva en lo que los especialistas llaman obesidad sarcopénica: bajar de peso en la báscula, pero perder justo el tejido que sostiene tu metabolismo.

Las consecuencias en el cuerpo

Perder masa muscular sin reponerla trae consigo un metabolismo más lento, ya que el músculo es tejido que quema calorías incluso en reposo, lo que además incrementa el riesgo de recuperar el peso perdido apenas se deja el tratamiento. También se traduce en menos fuerza para actividades cotidianas, mayor cansancio, y una piel con menos firmeza, ya que el músculo es justo lo que le da soporte y estructura al cuerpo.

Por qué es un riesgo aún mayor para las mujeres

Este punto es clave: las mujeres, especialmente durante la menopausia, ya de por sí pierden masa ósea de forma acelerada debido a la disminución natural de estrógeno, una hormona que ayuda a mantener la salud de los huesos. Si a esto se le suma una pérdida de peso agresiva sin ejercicio, el resultado puede ser una combinación de pérdida muscular y ósea al mismo tiempo, lo que aumenta el riesgo de fracturas y de una menor movilidad a largo plazo.

Cómo protegerte si estás en tratamiento

La recomendación de especialistas es clara: los medicamentos GLP-1 funcionan mejor cuando se acompañan de entrenamiento de fuerza y una ingesta adecuada de proteína, no cuando se usan como sustituto del ejercicio. El entrenamiento de resistencia, en particular, ayuda a preservar tanto el músculo como la densidad ósea, algo que el cardio por sí solo no logra de la misma manera. Si estás en tratamiento, vale la pena platicarlo con tu médico para asegurarte de que tu plan incluya ambas cosas.

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