Durante años, el género femenino ha sido asociado con la poca habilidad de conducir un automóvil e incluso hemos escuchado los mismos chistes al respecto: que las mujeres no saben estacionarse, que conducen demasiado lento o que son más inseguras detrás del volante. Sin embargo, la ciencia no está de acuerdo del todo y, en nuestra defensa, tiene algo que decir al respecto. Spoiler: probablemente a muchos hombres no les va a encantar.
Si bien determinar quién “maneja mejor” es mucho más complejo que una simple comparación entre hombres y mujeres, sí existen diferentes estudios e investigaciones que han revelado que el género masculino presenta mayores conductas de riesgo al volante, siendo —en algunas ocasiones—, también mayores tasas de accidentes.
Entonces, quizá sea momento de poner sobre la mesa uno de los estereotipos más antiguos y erróneos sobre las mujeres.
Los estudios que revelan que las mujeres podrían manejar mejor que los hombres
De acuerdo a un estudio publicado en Accident Analysis & Prevention, aunque existe el estereotipo de que las mujeres son peores conductoras que los hombres, tienden a respetar más el reglamento de tránsito, provocar menos incidentes y conducir a una velocidad permitida.
Sin embargo, la investigación no termina aquí. Otro estudio que siguió a más de 20 mil conductores jóvenes durante 13 años en Nueva Gales del Sur, Australia, demostró que los hombres presentaron una tasa 25% mayor de cualquier tipo de accidente frente al volante que las mujeres. Además, presentaron más del doble en la tasa de accidentes que involucraban únicamente un vehículo, así como choques en carreteras de alta velocidad, durante la noche y bajo la lluvia.
Así que no por tener menos habilidad a la hora de estacionarnos significa que somos peores conductoras; hay data más fuerte que indicaría lo contrario.
Los hombres tienden a asumir más riesgos al volante
Otra investigación publicada en el 2023 encontró que las mujeres tienen un mayor cumplimiento de algunas reglas básicas al volante, como usar el cinturón de seguridad, no manejar bajo los efectos del alcohol y conducir a una velocidad prudente. Los resultados también demostraron que las estadísticas de accidentes estaban relacionados en su mayoría con la participación masculina y los comportamientos de riesgo.
Es decir, quizá la verdadera pregunta no sea quién puede estacionarse más rápido. Sino quién termina asumiendo más riesgos cuando está al volante.
Entonces, ¿las mujeres realmente manejan mejor?
Depende de qué entendamos por “mejor”. Si se trata de cumplir las normas de tránsito, provocar menos accidentes y ser más responsables al volante, entonces quizá sí. Pero esto no significa necesariamente que ser hombre implique conducir de manera peligrosa. Además, aunque las mujeres pueden presentar menor riesgo de determinados accidentes, el estudio australiano encontró que tenían mayor probabilidad de sufrir lesiones que requirieran hospitalización cuando sí ocurría un choque.
Pero una cosa sí podemos decir: la evidencia no respalda el viejo estereotipo de que las mujeres son peores conductoras simplemente por ser mujeres.