Ves fotos de viajes sorpresa, ramos gigantes, aniversarios perfectos y declaraciones públicas… y de pronto tu relación empieza a sentirse “insuficiente”. Pero cuidado: comparar tu historia con la de otras parejas puede convertirse en una trampa silenciosa que desgasta, distorsiona y, en algunos casos, destruye vínculos que en realidad estaban bien.