Uno de los errores más comunes al querer una melena más larga, es esperar a que el cabello alcance cierta longitud antes de volver a cortarlo; sin embargo, no debes olvidarte de las tijeras, pues cortar cada cierta tiempo las puntas, puede ayudar a acelerar su crecimiento.
Las puntas son la parte más antigua y vulnerable de la fibra capilar, por lo que suelen acumular los efectos del calor, los tintes, la decoloración, el cepillado y la exposición al sol, y al despuntarlas, ayuda a conservar una melena más sana, uniforme y con mejor apariencia.
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¿Cada cuánto deberías cortar las puntas para que tu cabello crezca?
La frecuencia depende del estado del cabello, su textura y del uso de las herramientas de calor para estilizar o de los procesos químicos como tintes y decoloraciones; sin embargo, los expertos coinciden en que lo recomendable es cortar las puntas cada 8 o 12 semanas para mantenerlas en buenas condiciones.
Si el cabello está muy sano y prácticamente no presenta daño, es posible espaciar más las visitas al salón, pero cuando aparecen puntas abiertas, quiebre, resequedad o una textura áspera, puede ser necesario realizar un corte antes.
¿Es cierto que cortar las puntas ayuda a que el cabello crezca más rápido?
La clave está en no confundir el crecimiento con el largo que logras conservar, pues cortar las puntas no hace que el cabello crezca más rápido desde la raíz, porque el crecimiento ocurre en el folículo.
Lo que sí puede conseguir es evitar que el daño avance por la fibra y termine provocando más quiebre, y por consiguiente, un caballo más corto que no puede crecer.
Señales de que necesitas un despunte (cortar las puntas del cabello)
Más que seguir estrictamente el calendario, conviene observar el estado de las puntas. Algunas señales frecuentes son:
- Puntas abiertas o que se dividen en varias partes.
- Cabello que se rompe con facilidad.
- Textura seca o áspera en los últimos centímetros.
- Puntas más delgadas que el resto de la melena.
- Enredos constantes.
- Un acabado desigual o descuidado, incluso después de peinarlo.
Cuando el daño ya está presente, los productos pueden mejorar temporalmente la apariencia, pero no pueden reparar de forma permanente una punta que ya se ha partido.