Hoy en día, las uñas de gel se han convertido en un accesorio más para quienes buscan lucir uñas cuidadas y con un diseño increíble, pero que además dure mucho más tiempo que el esmalte tradicional, pues su brillo y resistencia hacen que tu manicura luzca mucho más atractiva.
Sin embargo, no darles el mantenimiento adecuado, puede terminar por afectar la salud de nuestras uñas naturales, y es aquí cuando surge la pregunta, ¿cuánto tiempo puedes llevar gel en las uñas? Esto es lo que debes de tomar en cuenta sobre la salud de las uñas y el uso de gel permanente.
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¿Cuánto tiempo puedes llevar gel en las uñas?
La duración de las uñas de gel puede variar de acuerdo a la calidad de los productos y la técnica de aplicación; sin embargo, los especialistas recomiendan no llevar la misma aplicación de gel durante mucho tiempo, ya que por lo general, se requiere un mantenimiento o retiro de aproximadamente cada 2 o 3 semanas.
¿Debo dejar descansar las uñas del gel?
No necesariamente, si las uñas están sanas y se hace un buen retiro, se puede crear un nuevo diseño de forma inmediata, el problema surge cuando no se hacen los procedimiento adecuados de aplicación y retiro del producto.
Cuando las uñas crecen, el gel comienza a separarse de la superficie natural de la uña y puede desprenderse solo, esto puede generar que se acumule humedad o suciedad debajo del producto y aumentar el riesgo de problemas en las uñas.
¿Qué pasa si abusas de la manicura permanente?
El gel no necesariamente daña las uñas por sí mismo; el problema suele estar en una preparación o retiro incorrectos y en las aplicaciones continuas sin el cuidado adecuado. Entre los daños más comunes están:
Uñas débiles y quebradizas: El limado excesivo de la superficie de la uña puede adelgazarla y hacer que se rompa con mayor facilidad.
Descamación: Retirar el gel arrancándolo o raspándolo puede llevarse capas de la propia uña, provocando que quede áspera y se despegue en pequeñas láminas.
Sensibilidad: Después de varias aplicaciones y retiros, algunas personas pueden notar que sus uñas se vuelven más sensibles, especialmente al contacto con agua caliente o productos químicos.
Cambios en la superficie: Las uñas pueden presentar irregularidades, surcos o una textura más áspera después de retirar varias capas de producto.
Riesgo de infecciones: Cuando el gel se levanta y queda un espacio entre el producto y la uña, la humedad puede quedar atrapada, y si además existe una lesión, el riesgo de infección puede aumentar.
Si tus uñas están delgadas, quebradizas, sensibles, descamadas o han cambiado de color, es recomendable hacer una pausa del gel y dejarlas crecer, durante este tiempo, mantenlas cortas, hidrátalas y evita manipular las cutículas para favorecer su recuperación.