El cambio de estación pide a gritos que cuides y le metas luz a esa melena, pero antes de sentarte en la silla del salón, hablemos claro. No todas las iluminaciones son iguales y elegir la equivocada puede ser la diferencia entre un look de it girl o parecer que te saltaste el retoque por seis meses. Si buscas un efecto natural que parezca besado por el sol, quédate, porque hoy vamos a decidir cuál es la armadura dorada que tu pelo necesita.
La elección depende totalmente de tu estilo de vida y la salud de tu fibra capilar. Según el colorista de las celebs Justin Anderson, las “babylights” son para las que buscan una transición sutil. Se trata de mechas ultra delgadas que van desde la raíz, ideales para disimular las primeras canas y dar una luminosidad global. Requieren un mantenimiento constante cada 8 semanas, pero el efecto es de una sofisticación inigualable.
Por otro lado, el “balayage” sigue siendo el rey de la practicidad. Al ser una técnica “a mano alzada” que satura el color de medios a puntas, el crecimiento de la raíz es casi imperceptible. Es perfecto para las que aman el look surfer chic y no quieren ser esclavas del salón. La psicología de la imagen afirma que el balayage proyecta una personalidad más relajada y audaz, mientras que las babylights comunican pulcritud y un estatus de “alto mantenimiento”. Esta primavera, la tendencia es mezclarlas: base con “babylights” y puntas con “balayage” para la dimensión máxima.
Tip Cosmo
Si tienes el pelo fino, vete por las “babylights”; el contraste sutil da una ilusión de mayor densidad. Si tienes mucha melena, el “balayage” te ayudará a dar movimiento sin que el color se vea plano. No le temas al decolorante y atrévete a iluminar tu rostro.