Aceptémoslo: hay días en los que te sientes la reina de la pasarela y otros en los que solo quieres vivir en una sudadera gigante. No es falta de estilo, es tu química interna. Entender tu ciclo es clave para elegir ese look ideal que te haga sentir cómoda y poderosa, respetando lo que tu cuerpo necesita en cada momento.
Fase Menstrual (Días 1-5)
Aquí tu energía está al mínimo y la inflamación es real. Apuesta por el oversized chic. Unos pantalones de lino anchos o unos joggers de cashmere con un cárdigan suave. La clave es no tener nada que apriete el abdomen. Colores neutros y texturas que se sientan como un abrazo.
Fase Folicular (Días 6-13)
En esta fase los estrógenos suben y te sientes renovada y creativa. Es el momento de experimentar. Usa colores vibrantes, faldas tableadas o prueba ese nuevo corte de pelo que tanto quieres. Tu piel brilla, así que aprovecha para lucir un poco más de estructura.
Fase Ovulatoria (Días 14-16)
Estás en tu pico de confianza y magnetismo (cortesía de la testosterona). Es el momento del vestido ajustado o de ese look de “jefa” que intimida. Escotes atrevidos, labios rojos y accesorios que llamen la atención. Te sientes imparable y tu ropa debe reflejarlo.
Fase Lútea (Días 17-28)
Puedes sentirte un poco más sensible o irritable, ya sabes, el famoso PMS. Necesitas comodidad pero sin perder el estilo para no bajar el ánimo. Opta por looks con capas. Unos jeans de corte recto, y que no aprieten, con una camisa de seda y una gabardina. Estilo “Old Money” que te dé seguridad.
Aprender a vestir según tu ciclo es la forma más honesta de amor propio. Usa la energía de cada fase a tu favor y atrévete a fluir con tu propia naturaleza.