Si pensabas que ya lo habías visto todo en cuestión de bodas de celebridades, prepárate, porque Taylor Swift y Travis Kelce acaban de subir la vara a un nivel que probablemente nadie vuelva a alcanzar. La pareja se casó este viernes 3 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, y desde la cena de ensayo la noche anterior ya habían dejado claro que este fin de semana no sería como cualquier otro.
El regalo que se llevaron los invitados de la cena de ensayo
Cerca de 100 invitados llegaron el jueves por la noche al Infosys Theater, dentro del complejo del Madison Square Garden, para la cena de ensayo de la pareja. Y cuando se fueron, todos salieron cargando una cajita de terciopelo negro grabada con las iniciales de Taylor y Travis, que por dentro escondía una copa de champán individual, grande, adornada con diamantes reales. Las cajas venían además con una tarjeta conmemorativa envuelta en tela, sellada con cera plateada, y esa tela tenía impresa una imagen del jardín de las fotos de compromiso de la pareja.
Una cena con toda la producción de un evento de gala
La cena de ensayo se sirvió sobre una alfombra rosa, rodeada de candelabros y arreglos florales en tonos durazno, y estuvo a cargo de Sartiano’s, uno de los restaurantes favoritos de Taylor. Todo esto fue apenas el “precalentamiento” antes del evento principal.
La boda: hasta mil invitados y ceros teléfonos
Para el evento principal del viernes, los permisos de la ciudad contemplaban hasta mil invitados, quienes según reportes tuvieron prohibido llevar celular y firmaron acuerdos de confidencialidad antes de entrar. Entre los nombres que se especula asistieron están Zoe Kravitz, Gigi Hadid y Cara Delevingne, además de que se rumoraba la presencia de Stevie Nicks, Tim McGraw y hasta Ed Sheeran sobre el escenario.
Todo México, digo, todo el mundo hablando de esta boda
La cobertura ha sido tan intensa que hasta se le empezó a llamar “la boda real de Estados Unidos”, con calles cerradas alrededor del Madison Square Garden y paparazzis documentando cada camión de flores o postre que entraba al lugar. Como regalo adicional al mundo, la pareja anunció que donará 26 millones de dólares a distintas causas benéficas en Nueva York y Kansas City.
Sin duda, esta será la boda de la que se seguirá hablando por meses.