Tips para no escribirle a tu ex

Si ya decidiste no volver ahí, estos consejos prácticos te ayudan a sostener el autocontrol, evitar recaídas emocionales y respetar tus propios límites

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Tips para no escribirle a tu ex

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Hay una tentación que aparece justo cuando crees que ya lo superaste y se trata de escribirle a tu ex. No importa si es su cumpleaños, si viste algo que te lo recordó o si juraste que solo sería un mensaje amable y sin segundas intenciones. La realidad es que no existen los mensajes inocentes cuando hay historia emocional de por medio. Y aunque la excusa suene lógica en tu cabeza, el efecto casi nunca lo es.

No escribirle no es inmadurez ni orgullo, es una forma básica de autocuidado. Porque cada mensaje abre una puerta que, en la mayoría de los casos, te costó mucho cerrar.

El primer paso es dejar de negociar contigo misma. Frases como “solo quiero saber cómo está”, “no quiero quedar mal” o “ya lo superé” suelen ser trampas emocionales. Si de verdad lo hubieras superado, no sentirías esa urgencia. La claridad empieza cuando aceptas que el impulso no es racional, es emocional.
Otro punto clave es eliminar los accesos fáciles. Tener su chat archivado, su contacto fijado o su perfil a un clic de distancia hace que escribirle sea demasiado sencillo. No se trata de dramatizar ni de bloquear por despecho sino de poner barreras prácticas mientras sanas. La tentación necesita fricción para perder fuerza.

También ayuda no idealizar el pasado en momentos de debilidad. Muchas recaídas ocurren cuando recuerdas solo lo bueno y olvidas por qué terminó. Cuando sientas ganas de escribirle, haz el ejercicio incómodo pero necesario y recuerda el final, no el inicio. La nostalgia selectiva es una pésima consejera.
Un tip subestimado es no escribir cuando estás emocionalmente alterada. Tristeza, enojo, aburrimiento, soledad o incluso euforia son estados poco confiables para tomar decisiones. Si el mensaje surge desde una emoción intensa, no es el momento. Date 24 horas. Casi siempre, la urgencia desaparece.
Sustituir el impulso también funciona. Escribe el mensaje, pero no se lo mandes. Déjalo en notas, en un chat contigo misma o bórralo después. El cerebro libera parte de la ansiedad solo con “sacarlo”, sin necesidad de enviarlo. No todo lo que sientes necesita destinatario.

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Cada vez que no le escribes, te eliges a ti...

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Otro punto importante, no confundas educación con autoabandono. No estás obligada a mantener contacto para demostrar que eres “madura”. La madurez también es saber cuándo una conversación no suma nada a tu bienestar.

Finalmente, recuerda esto: cada vez que no le escribes, te eliges a ti. Puede no sentirse heroico, ni liberador, ni empoderante en el momento. A veces se siente aburrido, incómodo o incluso triste, pero a largo plazo, es una de las decisiones más coherentes que puedes tomar cuando estás cerrando un ciclo.
No escribirle a tu ex no es castigo ni estrategia. Es simplemente respetar el lugar en el que ya no quieres volver a estar. Y eso, aunque no se vea, también es avanzar.

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