Cuando se trata de básicos de clóset, pocas piezas trabajan tan duro como una chamarra de piel. Ponte una sobre un vestido vaporoso para darle un toque grunge o combínala con jeans y una playera para un look fácil y perfecto para todos los días.
Práctica y cool a partes iguales, pasa sin esfuerzo de los festivales a una escapada de fin de semana en la ciudad sin perder el ritmo. Antes de invertir en una hay más cosas a considerar que solo tomar la primera biker que veas. La chamarra adecuada elevará incluso el outfit más sencillo y podrá acompañarte durante años en tu clóset. Gayaneh Guiragossian, directora de estilo y dirección artística de Vestiaire Collective, te comparte todo lo que necesitas saber.
Elige tu estilo
Desde las clásicas bikers hasta los blazers de corte sastre, las chamarras de piel abarcan una gran variedad de siluetas. La elección correcta depende de tu estilo personal, de cómo la vayas a usar y de si buscas una pieza llamativa o algo más versátil.
La biker: con cierre asimétrico y una forma estructurada, aporta actitud al instante.
El blazer: ofrece una apariencia más pulida y pasa con toda facilidad del día a la noche.
La bomber: relajada y de silueta oversized, es de los estilos más desenfadados dentro de las chamarras de piel.
La aviador: por lo general, está forrada con shearling y tiene una estética vintage muy marcada.
La cropped: al llegar a la cintura, funciona mejor con prendas de tiro alto.
Conoce tu piel
La piel suele verse mejor con el paso del tiempo, desarrollando una pátina natural con los años. La piel de cordero es suave y ligera, mientras que la de becerro ofrece más estructura y durabilidad. Nappa se refiere al acabado, apreciado por su tacto suave y sedoso, así como por su brillo sutil. Si la piel genuina no está dentro de tu presupuesto, las opciones sintéticas han evolucionado muchísimo y las tiendas de moda accesible ofrecen alternativas muy convincentes a precios más accesibles. Ya sea piel genuina o sintética, busca una textura suave y flexible, y evita cualquier cosa que se sienta demasiado rígida o con apariencia plástica.
Encuentra el ajuste correcto
Una chamarra de piel debe sentirse ajustada, pero no restrictiva, ya que la piel genuina cederá con el tiempo. Las costuras de los hombros deben quedar justo al borde de tus hombros y las mangas deben llegara la altura del hueso de la muñeca.
Compra de segunda mano
¡Deja que alguien más haga el trabajo de amoldarla por ti! Revisa las costuras, el forro, los herrajes y los cierres, ya que revelan mucho sobre la calidad. Un ligero desgaste puede aportar carácter, pero evita piezas con grietas pronunciadas, rayones profundos u olores fuertes, ya que son más difíciles de reparar (aunque los especialistas en limpieza pueden ayudar).