Guía: 10 cosas que debes saber sobre las fajas de cintura antes de usarlas

Las fajas moldeadoras o waist trainers están de moda, con la promesa de una cintura más marcada o una figura tipo “reloj de arena”. Pero antes de ponerte una por varias horas al día o todos los días, hay datos científicos que debes conocer para tu salud y bienestar.

faja cintura

half-open black corset on the girl, the naked part of the body is visible

Aleksei Gorelov/Getty Images

1. El efecto de cintura “estrecha” es temporal

Las fajas pueden hacer que tu cintura se vea más pequeña mientras la usas, pero no producen cambios permanentes en la grasa ni en la forma del cuerpo. Esto se debe a que la prenda comprime, no quema grasa ni altera la composición corporal.

2. No sustituyen a ejercicio ni dieta

Los expertos coinciden en que solo dieta balanceada y ejercicio consistente son formas saludables de reducir grasa abdominal y fortalecer tu core. No hay evidencia científica sólida de que las fajas logren perder peso por sí solas.

3. Pueden afectar la respiración

La compresión excesiva sobre el abdomen y el tórax reduce la capacidad pulmonar y dificulta la respiración profunda, especialmente si la faja está muy ajustada o se usa durante actividades físicas.

4. Riesgo de problemas digestivos

La presión constante sobre los órganos digestivos puede provocar acidez, reflujo y sensación de hinchazón, porque las vísceras tienen menos espacio para funcionar de forma natural. Cleveland Clinic

5. Debilitan los músculos del core si se usan demasiado

Cuando una faja sostiene tu abdomen todo el tiempo, tus músculos abdominales y de la espalda no trabajan como deberían, lo que puede llevar a debilidad muscular con el tiempo.

6. Compresión prolongada puede desplazar órganos

Algunas investigaciones y análisis médicos sugieren que una presión prolongada puede empujar los órganos internos a posiciones no naturales, lo que en teoría podría afectar funciones como la digestión o la circulación.

7. Puede causar irritación o problemas de piel

Las fajas suelen estar hechas de materiales sintéticos que no son muy transpirables; esto puede causar rozaduras, irritación, brotes o dermatitis por contacto si se usan por muchas horas seguidas.

8. La postura puede “mejorar”, pero con condiciones

Es verdad que una faja puede hacer que te veas más erguida, pero esta mejora postural es momentánea y no reemplaza el fortalecimiento del core con ejercicio. De hecho, puede dar una sensación de seguridad falsa.

9. No hay estudios sólidos que avalen pérdida de grasa

Aunque hay muchos testimonios personales, la evidencia científica que respalda la idea de que las fajas queman grasa o reorganizan permanentemente tu cuerpo simplemente no existe. Cualquier reducción de medidas suele ser resultado de compresión temporal o pérdida de líquidos.

10. Su uso puede requerir precaución médica

Si planeas usar fajas de cintura con regularidad (por ejemplo, todos los días o durante muchas horas), consulta a un médico o fisioterapeuta primero, sobre todo si tienes historial de problemas digestivos, respiratorios, hernias o dolor crónico en la espalda.

Conclusión: uso responsable, sin atajos peligrosos

Las fajas de cintura pueden darte un efecto estético momentáneo y crear ilusión de figura esbelta, pero no son una solución para la pérdida de grasa ni para cambios corporales permanentes. Su uso prolongado o demasiado ajustado puede llevar a molestias, problemas respiratorios, digestivos o incluso debilitar tus músculos si no tomas precauciones. Harvard Health+1

La única manera verdadera de transformar tu cintura es con alimentación balanceada, ejercicio regular y fortalecimiento del core, no con prendas que “encierran” tu cuerpo.

Romántica amante de la música y de ayudar a los demás; siendo una voz que busca generar un cambio y devolverle la vida a lo que necesitaba un aire de esperanza...
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