La llegada de septiembre nos hace querer renovar el armario: chaquetas, medias, bufandas, gorros, blazers y todo aquello que nos haga sentir que oficialmente comenzó una nueva temporada. Hay algo en este mes que nos lleva a querer empezar de cero, incluso cuando se trata de nuestro look. Por eso, no sería raro que te dieran ganas de cambiar por completo de imagen, quizá con un nuevo tinte o, si estás buscando algo más atrevido, con un radical corte de cabello. Y tenemos buenas noticias para quienes están pensando en hacer algo con su pelo este otoño: el bob sigue aquí, pero llega con una pequeña transformación.
La nueva versión de este corte que se ha vuelto tan popular durante los últimos años y que comenzará a ganar protagonismo esta temporada es el graduated bob, un corte que conserva la elegancia del bob clásico, pero incorpora una parte posterior ligeramente más corta y graduada, mientras mantiene longitud y peso alrededor del rostro.
Es algo así como un bob francés en su versión más rebelde.
El corte de pelo que vamos a ver en todos lados este otoño
¿Cómo es el graduated bob?
El graduated bob suele quedar entre la mandíbula y los hombros, justo por encima de estos, mientras que la parte posterior presenta una ligera graduación que tiene como objetivo aportar movimiento y una sensación de mayor volumen. En cuanto a las puntas, pueden llevar un acabado más irregular o desfilado para conseguir ese toque grunge que lo diferencia de un bob tradicional. La idea es que el cabello tenga cierta imperfección y movimiento, en lugar de lucir completamente producido o perfectamente pulido.
Y hay un detalle que debes tomar en cuenta si quieres que se vea realmente moderno: no tiene que ser perfectamente simétrico. Atrévete a jugar con la textura natural de tu pelo y deja que algunas piezas caigan de manera más espontánea. El resultado será mucho más relajado y rebelde.
¿A quién le queda el graduated bob?
No necesitas tener una forma de rostro determinada ni cierta edad para llevar este corte. La clave está en adaptar el largo y el grado de graduación a la textura de tu cabello y a tus facciones. Por ejemplo, en cabellos finos, la graduación puede ayudar a crear una sensación de mayor densidad y movimiento. En melenas abundantes, en cambio, puede utilizarse para retirar parte del peso y conseguir una forma más ligera.
Además, es un corte bastante versátil: puedes llevarlo con las puntas ligeramente despeinadas para conseguir ese efecto effortless que está tan de moda, o peinarlo de una manera más pulida si quieres un resultado sofisticado.
Cómo pedirlo en el salón
Cuando vayas al salón, no digas simplemente que quieres un bob. Lleva una fotografía de referencia y explica que buscas un bob graduado, con la parte posterior ligeramente más corta y con movimiento, pero conservando longitud alrededor del rostro.
También puedes pedir que las puntas tengan un acabado ligeramente irregular o desfilado si quieres conseguir ese aire más desenfadado. No olvides decirle a tu estilista que quieres mantener parte de tu textura natural para conseguir esa apariencia ligeramente imperfecta.