3 ejercicios de amor propio para cuando la autoestima está en su punto más bajo

Cuando la autoestima está baja, pequeños ejercicios diarios pueden hacer una diferencia real. Estas son 3 prácticas recomendadas por psicólogas para reconstruir el amor propio paso a paso.

amor propio

cosmo

shurkin_son/Getty Images

La autoestima no se arregla con una frase motivacional ni de un día para otro, pero sí se construye con prácticas concretas que, repetidas con constancia, generan un cambio real en cómo te hablas y te tratas a ti misma. Estos tres ejercicios son de los más recomendados por psicólogas especializadas en amor propio.

El primero es el inventario de fortalezas.

Hacer una lista detallada de tus habilidades, cualidades y logros, tanto personales como profesionales, y repetir este ejercicio periódicamente añadiendo nuevas fortalezas conforme las vayas notando. El psicólogo Martin Seligman, padre de la psicología positiva, insiste en que reconocer las propias fortalezas no significa ignorar las dificultades, sino reconectar con lo que sí funciona en ti para construir una autoestima sana desde la autenticidad y no desde la exigencia. Muchas personas que han hecho este ejercicio describen haber olvidado por completo cosas valiosas de sí mismas que habían construido con esfuerzo a lo largo de los años.

El segundo es el diario de autoconocimiento, donde anotas diariamente pensamientos y emociones para identificar patrones en tu relación contigo misma. No se trata de escribir páginas enteras, sino de ser honesta con lo que estás sintiendo en ese momento específico. Con el tiempo, este ejercicio revela qué situaciones, personas o pensamientos afectan más tu autoestima, y eso permite trabajar específicamente en esas áreas en lugar de intentar arreglarlo todo a la vez.

El tercero es practicar la autocompasión activa, que consiste en preguntarte qué necesitas en el momento exacto en que te sientes mal contigo misma, ya sea descanso, consuelo o simplemente distracción, y dártelo sin culpa. Reducir la autocrítica destructiva tratándote con la misma amabilidad que le darías a una amiga rompe el ciclo de pensamientos negativos que poco a poco erosionan la autoestima, y es uno de los pilares más usados en terapia para baja autoestima.

Estos ejercicios no sustituyen el acompañamiento profesional si la autoestima baja viene de algo más profundo como un trauma no resuelto, pero sí son herramientas reales que, practicadas con constancia, generan un cambio honesto en cómo te ves y te tratas a ti misma.

Te sugerimos