¿Tienes un mal día? Le llamas a tu hermana. ¿Tienes un buen día? Le llamas a tu hermana. ¿Tienes una noticia que contar? Le llamas a tu hermana. ¿Tienes ganas de llorar con alguien? Le llamas a tu hermana. Porque aun que no lo creas, está científicamente comprobado que este vínculo familiar te hace más feliz e incluso funciona como un “antidepresivo”, entre comillas. Puede sacarte de quicio, robarte ropa sin preguntar y recordarte aquella cosa vergonzosa que hiciste a los 16 años justo cuando creías que todo el mundo la había olvidado, pero también es la primera persona a la que recurres cuando te rompen el corazón. La que sabe que estás mal con escuchar únicamente cómo dices “hola”. Y la única capaz de decirte “te lo dije” mientras simultáneamente planea cómo hacerte sentir mejor.
Si tienes una hermana con la que mantienes una conexión muy cercana, probablemente ya sabes que ese vínculo puede convertirse en uno de los más especiales de tu vida. Y resulta que la ciencia ha comprobado que existe una relación entre el bienestar emocional y las conexiones entre hermanos. Sin embargo, es importante aclarar que, clínicamente, una hermana no sustituye un antidepresivo, la psicoterapia ni la atención profesional para la depresión, pero sí puede convertirse en un complemento para mejorar visiblemente tu estado de ánimo.
Expertos explican por qué el mejor “antidepresivo” podría ser tu hermana
La ciencia señala que una relación sana, cercana y positiva con tu hermana puede contribuir al bienestar psicológico. Entre muchas otras cosas, ayuda a reducir la sensación de soledad, proporcionar apoyo emocional y dar claridad mental.
Un estudio publicado en 2025 utilizó información de 5,804 personas para analizar si el cariño entre hermanos durante la adolescencia estaba relacionado con distintos aspectos de salud y bienestar aproximadamente 20 años después. ¿El resultado?
Los investigadores encontraron que recibir más cariño de los hermanos durante la adolescencia estaba asociado con menor riesgo de ansiedad y depresión en la adultez. Dar cariño a los hermanos también apareció relacionado con algunos resultados positivos, como mayor optimismo.
El estudio habla únicamente de asociaciones, no de que tener una hermana sea la cura para la depresión. Lo que sí es verdad es que la calidad de nuestras relaciones con nuestros hermanos puede estar relacionada con cómo nos sentimos a nivel emocional.
Una hermana también ayuda a combatir la soledad
Un estudio más reveló que las relaciones entre hermanas tendían a mostrar mayor calidez que otras combinaciones de género entre hermanos. Además, una mayor cercanía y conexión en la relación entre hermanos se relacionaba con menor soledad.
Porque una hermana con la que puedes ser vulnerable, hablar y sentirte acompañada, puede ser exactamente lo que necesitas para los días que te sientes triste e incomprendida.