Si tus productos de tu skincare son de alta gama y, aún así, sientes que tu piel no mejora o no ves avances, no eres tú, es tu rutina de 10 pasos que te está pasando la factura. El concepto del skin streaming no es otra cosa que un “detox” cosmético que nos obliga a cuestionar cada frasco que aplicamos sobre nuestro rostro.
La premisa es simple: el exceso de activos, como mezclar retinol, vitamina C y ácidos exfoliantes en una misma noche, termina comprometiendo la barrera cutánea, creando una inflamación crónica que acelera el envejecimiento en lugar de frenarlo.
El skin streaming propone volver a la tríada sagrada
- Un limpiador gentil que no arrase con tus aceites naturales
- Un hidratante con ingredientes inteligentes como las ceramidas o el ácido hialurónico.
- Un protector solar de amplio espectro.
El Dr. Joshua Zeichner, director de investigación cosmética en el Hospital Mount Sinai, sostiene que la piel tiene una capacidad limitada para absorber ingredientes activos. Cuando aplicamos demasiadas capas, los productos no solo dejan de ser efectivos, sino que generan una oclusión que altera el pH del manto ácido. Al reducir la cantidad de productos, permites que los ingredientes estrella realmente penetren en la dermis en lugar de quedarse “flotando” en una capa de desperdicio sobre tu cara.
Es una estrategia de supervivencia para tu piel y, seamos honestas, un alivio enorme para tu cuenta de ahorros. Menos es más, siempre y cuando ese “menos” sea de una calidad impecable.