Las frases que las mujeres con alta autoestima nunca dicen (y que revelan mucho sobre su seguridad)

Lo que una mujer dice (y lo que no) revela mucho sobre cómo se ve a sí misma. Estas frases son las que una mujer con autoestima sana ya eliminó de su vocabulario.

Las frases que las mujeres con alta autoestima nunca dicen

Close-up of mature woman laughing and smiling against a blue background.

Flashpop/Getty Images

El lenguaje que usamos sobre nosotras mismas no es neutral. Refleja cómo nos vemos, qué creemos que merecemos y cómo nos posicionamos frente a los demás. Y hay frases muy específicas que una mujer con autoestima sana simplemente ya no dice, no porque las haya ensayado, sino porque dejaron de resonar con cómo se percibe.

“Perdón por molestar”

Pedir disculpas por existir, por necesitar algo, por tomar espacio es uno de los patrones más comunes en personas con autoestima baja. Una mujer que se conoce y se valora puede pedir lo que necesita con claridad y sin pedir permiso para hacerlo. "¿Tienes un momento?” en lugar de “perdona que te moleste, seguro estás muy ocupado, pero...” La diferencia en cómo se percibe es enorme.

“Soy muy intensa / sensible / exagerada”

Minimizarse antes de que alguien más lo haga es un mecanismo de defensa muy común, pero también es una forma de invalidarse primero. Tener emociones no es un defecto. Una mujer con autoestima alta no se adelanta a disculparse por sentir.

“No sé si merezco esto”

Ya sea sobre una oportunidad laboral, una relación o algo que alguien le ofrece, la duda sobre el propio merecimiento es una de las manifestaciones más claras de autoestima baja. La investigación de Kristin Neff sobre autocompasión muestra consistentemente que las personas con relaciones saludables consigo mismas se tratan con la misma consideración que le darían a una amiga, y una amiga nunca le diría “no sé si mereces esto.”

“Lo que sea que tú quieras”

La incapacidad de expresar preferencias propias por miedo a incomodar o a parecer difícil es otra señal de que el propio criterio no se está valorando. Una mujer con autoestima sana tiene opiniones sobre lo que quiere y no tiene miedo de decirlas. No es exigencia, es claridad.

“No soy tan buena como...”

Compararse hacia abajo antes de que alguien más lo haga, o compararse con otras mujeres en general, es un patrón que una mujer que se valora ya no alimenta. La comparación constante indica que el valor propio se mide en relación con otros en lugar de desde adentro.

“Seguro fue mi culpa”

Asumir responsabilidad por todo lo que sale mal en una relación, especialmente cuando ni siquiera está claro que lo fue, es un patrón asociado con la baja autoestima y con estilos de apego ansioso. Una mujer que se conoce puede distinguir entre responsabilizarse cuando corresponde y cargar con culpa que no le pertenece.

“No importa, de verdad”

Decir que algo no importa cuando sí importa no es madurez emocional, es supresión. Una mujer con autoestima sana puede decir “sí me afectó esto” sin sentir que está siendo demasiado o que está pidiendo demasiado.

"¿Tú crees que estuvo bien?”

Buscar validación constante para decisiones que ya se tomaron o para cosas que ya se dijeron es otro indicador de que el punto de referencia del valor propio está afuera en lugar de adentro. Pedir opinión es sano. Necesitarla para creer que lo que hiciste valió es diferente.

Cambiar el lenguaje no cambia la autoestima de la noche a la mañana, pero sí es un punto de entrada. Notar qué frases usas sobre ti misma con más frecuencia ya es información valiosa sobre cómo te estás viendo.

Te sugerimos