A casi 20 años del estreno de ‘El diablo viste a la moda’, su secuela trae de vuelta a figuras imprescindibles como Anne Hathaway y Meryl Streep, pero deja fuera a Nate, el polémico novio de Andy Sachs.
Su ausencia ha reavivado el debate entre los fans, especialmente porque el personaje, interpretado por Adrian Grenier, ha sido criticado con los años, cambiando por completo la forma en que se percibe su papel en la historia.
¿Por qué Nate no regresa como novio de Andy Sachs en El diablo viste a la moda 2?
La historia gira en torno a Andy Sachs, una chica recién egresada que busca hacer realidad su sueño de escribir en publicaciones importantes, mientras mantiene una relación seria con Nate, un apasionado de la gastronomía.
Cuando Andy entra al competitivo mundo de la moda al trabajar en Runway junto a la demandante Miranda Prestly, Nate se convierte en el ancla emocional para Andy; sin embargo, conforme ella va evolucionando y creciendo en su profesión, él no sabe cómo acompañarla, y se vuelve aún más tóxico que se su propio entorno laboral.
Fuentes cercanas a la producción apuntan a que la secuela busca enfocarse en una Andy más madura, independiente y consolidada en su carrera, dejando atrás relaciones que representaban una etapa anterior de su vida.
En ese contexto, Nate no encajaba en la nueva narrativa, y su ausencia no solo evita retomar una dinámica romántica cuestionada, sino que también refuerza el arco de una protagonista que ya no necesita validación externa para definir su éxito.
Adrian Grenier reacciona a la ausencia de Nate en El diablo viste a la moda 2
El actor que interpreta a Nate, Adrian Grenier, confesó en recientes entrevistas que no fue convocado para forma parte de la esperada secuela, y que el director de la cinta le confirmó que su personaje ya no formaría parte de la trama.
Aunque él se sintió decepcionado, asegura que con el tiempo ha reflexionado sobre su personaje, y concuerda en que no fue él mejor novio al no saber gestionar sus emociones y reaccionar de forma exagerada a algunas situaciones.
Grenier incluso habló con Entertainment Weekly de la escena donde Andy no pudo asistir a su cumpleaños por un compromiso laboral.
“Una cosa que sí diré es que pensé que su reacción se sintió un poco débil y demasiado sumisa, lo cual no resultaba atractivo”, comentó el actor. “Y quizá tampoco fue atractivo para ella que él se sintiera herido porque se perdió su cumpleaños, en lugar de ser claro sobre sus expectativas y sus límites. A fin de cuentas, es sólo un cumpleaños, ¿verdad? No es el fin del mundo”.
Por otra parte, Adrian considera que la reacción de Nate ante el ascenso de Andy en su trabajo ofrece una lección muy valiosa a todos los que en algún momento han podido comportarse como él:
“No podía apoyarla como ella necesitaba porque era un chico frágil y herido... En nombre de todos los Nates que hay ahí fuera: ¡Vamos! ¡Pueden hacerlo mejor!”.