Quieres “sudar” la fiesta de ayer para sentirte mejor, y porque tienes mucha disciplina, ¡pero cuidado! Tu cuerpo está deshidratado y tu corazón ya está trabajando horas extra. Si no te sientes tan mal como para poder mantenerte de pie, y piensas que hacer ejercicio es una buena idea, aquí te digo cómo.
¿Qué ejercicios sí puedes hacer?
Caminata rápida al aire libre
El oxígeno extra y el movimiento ligero ayudan al sistema linfático a filtrar el alcohol sin estresar tu ritmo cardíaco, que ya está elevado.
Yoga suave
Ayudan a bajar los niveles de cortisol y a relajar los músculos que se tensaron por bailar o por la mala postura al dormir tras la fiesta.
Pilates de suelo
Los movimientos controlados de Pilates activan el core sin saltos. El bombeo de brazos estimula la circulación pulmonar, ayudándote a “exhalar” los restos de etanol que todavía circulan en tu aliento.
Flotar en una alberca
La presión del agua actúa como una faja de compresión natural en todo el cuerpo, el agua fría (o templada) ayuda a bajar la temperatura central del cuerpo, que suele estar elevada tras el consumo de alcohol, acelerando la recuperación metabólica.
¡Detente! Estas son las trampas peligrosas
Hot yoga o sauna
Es el error más peligroso. Exponerse al calor extremo para “sudar toxinas” solo espesa tu sangre, sobrecarga tus riñones y puede provocar un golpe de calor. Las toxinas se filtran en el hígado, no se evaporan por los poros.
HIIT o pesas
Tus reflejos están ralentizados y tus tendones están menos elásticos debido a la deshidratación. El riesgo de lesión es altísimo y solo lograrás deshidratarte más.
Tip extra
Por cada 15 minutos de sudor, bebe medio litro de agua con una pizca de sal y limón para recuperar electrolitos.
El objetivo es la recirculación, no el cansancio extremo para descansar. Si decides moverte, hazlo con la intención de ayudar a tu hígado a terminar su trabajo, no de castigar a tu cuerpo por la noche anterior.