El consumo desmedido de azúcar tiene severas repercusiones en la salud a nivel general, pero tiene un impacto particular sobre de nuestra piel: estos son los síntomas de la ‘sugar face’
Seguramente alguna vez has escuchado que el azúcar es igual o más adictiva que la cocaína y esto es una verdad parcial, ya que el número de consumidores de una sustancia y otra es diametralmente distinto, sin embargo, el consumo de azúcar a través de diversos productos pasa desapercibida porque es uno de los compuestos que consumimos -prácticamente- toda la vida.
Por eso no es raro que millones de personas en el mundo padezcan enfermedades relacionadas al consumo del azúcar, quizá la más común es la diabetes tipo II, sin embargo, hay otras enfermedades fuertemente ligadas a la industria azucarera:
- Obesidad
- Síndrome metabólico
- Hipertensión arterial
- Enfermedad coronaria isquémica
- Ciertos tipos de cáncer
- Bulimia
- Depresión y ansiedad
En México, la ley de etiquetado frontal de alimentos y bebidas obliga a las empresas a informar a los consumidores sobre el contenido calórico y cualquier otra información relevante en los productos que se comercializan en nuestro país, sin embargo y pese a las leyes, hay un daño colateral del que se habla muy poco cuando consumimos azúcar: el daño a la piel.
¿Qué es la ‘sugar face’?
Además de los padecimientos derivados del consumo de azúcar que ya conocemos, hay una víctima silenciosa en los malos hábitos alimenticios. La piel es el órgano más grande del cuerpo y, en consecuencia, la ingesta de azucares refinados tiene fuertes repercusiones en la salud de nuestra dermis.
La ‘sugar face’ es uno de los cuatro tipos de envejecimiento facial y es provocado por el exceso de azúcar en nuestro organismo. Los síntomas de este tipo de envejecimiento son:
- Líneas de expresión muy pronunciadas
- Arrugas en la frente
- Ojeras marcadas
- Piel muy delgada
- Rostro apagado (de apariencia grisácea)
¿Cómo revertir los síntomas de la ‘sugar face’?
No es suficiente con aplicar tratamientos de belleza para revertir los signos de envejecimiento provocados por el consumo excesivo y prolongado de azúcar puesto que esta sustancia daña diversos tipos de colágeno que mantienen a nuestra piel firme, con brillo y de apariencia juvenil.
Para procurar un aspecto fresco, hidratado y luminoso en la piel es necesario tomar medidas drásticas, por ejemplo, un detox de azucares durante tres días y también puedes implementar hábitos saludables en tu día a día como:
Reduce el consumo de azúcar al mínimo
Sabemos que eliminar definitivamente el azúcar de nuestra dieta es casi imposible porque la mayoría de los productos que se comercializan para el consumo humano contienen algún tipo de azúcar, además, al quitarla por completo podría ocasionar fuerte síntomas de síndrome de abstinencia como dolor de cabeza, náuseas y ansiedad.
Implementa sustitutos naturales
Si no puedes reducir el consumo de azúcar a cero, te sugerimos buscar alternativas saludables como la miel o la canela. Los sustitutos de azúcar tienen el mismo impacto en la piel que el azúcar refinada, evítalos.
Estimula la producción natural de colágeno
Cuando consumimos azúcar la piel es el órgano más afectado por el proceso de glicación que, a grandes rasgos, entorpece y afecta la producción natural de colágeno.
Para contrarrestar el daño debes mantenerte hidratada, evitar el consumo de bebidas alcohólicas y productos derivados del tabaco, adoptar una dieta saludable rica en vitamina C y azufre como el brócoli, kiwis, fresas y espinacas.
Protege tu piel de la luz
Recuerda implementar rutinas de skincare de acuerdo a tu tipo de piel y no te olvides de utilizar bloqueador solar, pero no sólo eso basta, también evita el uso de dispositivos electrónicos durante la noche ya que estos interrumpen tu descanso y es imprescindible que duermas bien si quieres detener el envejecimiento prematuro y la aparición de las terribles ojeras.