Esta primavera olvida el minimalismo. La moda se aleja de los neones estridentes para abrazar la estética orgánica, futurista y maximalista. Aquí te digo qué comprar, qué ya tienes en tu clóset y, sobre todo, cómo combinarlo para ser la mejor vestida de la oficina o en cualquier evento.
Los 3 colores que SÍ debes tener y por qué
Baby blue o azul claro
Es un color que ilumina cualquier tono de piel. Proyecta una imagen de mujer tecnológica, fresca y ultra moderna. Llévalo en un blazer oversized estructurado y combínalo con unos jeans rectos de lavado claro y unos stilettos plateados para un look “del futuro”.
Verde matcha
Es la evolución del verde menta, pero con un toque más terroso y que se siente lujoso. Transmite calma, salud y una conexión. Un vestido lencero de seda en este tono, ¡ufff! Para el día, llévalo con una chamarra de mezclilla vintage y tenis blancos. De noche, añade un par de sandalias de tiras en color chocolate.
Amarillo Mantequilla o butter yellow
Es un neutro cálido que suaviza las facciones y se ve increíblemente elegante bajo el sol de primavera. Llévalo en un pantalón de vestir de tiro alto y pierna ancha o wide leg. Combínalo con un body negro para crear un contraste sofisticado y estiliza tu figura al máximo.
¿Estampados maxi? ¡Sí, por favor!
Maxi flores abstractas
Adiós a las “florecitas”. Esta temporada las flores son GIGANTES, imperfectas y casi parecen manchas de acuarela. Úsalo en una falda midi; como el estampado ya es el protagonista, combínalo con una camisa blanca o un tank top básico de algodón para equilibrar el look.
Rayas básicas evolucionadas
Es el clásico estampado de oficina, pero con el twist de que las rayas no son perfectas, parecen “borrosas” o incompletas. Busca un conjunto de chaleco y bermudas largas o blusa y pantalones de pierna ancha. Es el uniforme del estilo office siren que tanto veremos en tendencia estos meses. Úsalo con mocasines y calcetas blancas si quieres verte súper trendy o con sandalias abiertas blancas para un look más classy.