No necesitas meditar dos horas en el Tíbet para sentirte conectada. La espiritualidad es parte de tu estilo de vida, práctica y real. Aquí te dejo mis rituales favoritos para esos días en los que necesitas un “reset”.
El minuto de silencio consciente
Antes de tocar el celular (sí, el Instagram puede esperar), quédate un minuto sintiendo tu respiración. Solo uno. Es la diferencia entre reaccionar al mundo y ser dueña de tu mañana.
Escribe tu ‘Intención del Día’
No es una lista de pendientes. Es cómo quieres sentirte. Escríbelo en un post-it o en tu espejo: “Hoy elijo la paz sobre la prisa”.
Tu “baño de Sol”
Si tienes una ventana donde pegue el sol o un balcón, quédate ahí 5 minutos. Deja que el calor del Sol te pegue en la cara y visualiza cómo esa luz limpia cualquier rastro de pesadez del día anterior. Es un “baño de energía” natural que te despierta el alma y el sistema nervioso.
Agradecimiento líquido
Mientras bebes tu primer vaso de agua o café, piensa en tres cosas por las que estás agradecida. El agua absorbe tu energía, haz que sea positiva.
Movimiento intuitivo
Estírate como un gato. No es ejercicio, es decirle a tu cuerpo: “Hola, aquí estamos juntas”.
Sahumerio rápido
Prende un poco de palo santo o incienso para limpiar la energía de la noche. Huele a nuevo comienzo, y eso es justo lo que necesitas hoy.