Si este 2026 te prometiste dejar de posponer tus tenis, esta guía es para ti. Correr puede convertirse en una de las experiencias más liberadoras y terapéuticas de tu vida, pero solo si sabes cómo empezar sin presionarte.
1. Empieza despacio, aunque sientas que podrías más
El mayor error al comenzar es intentar correr 5 km el primer día. Tu cuerpo necesita adaptarse, y la constancia es más importante que la velocidad.
Empieza con intervalos: 1 minuto corriendo, 2 caminando, y repite durante 20-30 minutos. A medida que tu resistencia mejore, aumenta poco a poco los minutos de carrera.
Correr lento no es ir atrás. Es avanzar a tu ritmo.
2. Cuida tu cuerpo como una corredora (aunque apenas empieces)
Correr no solo se trata de mover las piernas: es cuidar lo que las mueve. Bebe suficiente agua, estira antes y después, y no subestimes el calzado adecuado. Unos tenis que amortigüen bien evitarán lesiones y harán que disfrutes el proceso.
Tip Cosmo: agenda tus días de descanso activo (caminar, yoga, baile). El cuerpo también crece cuando descansa.
3. Usa la música (o los podcasts) a tu favor
Nada impulsa más que una playlist poderosa. Crea una con tus canciones favoritas —esas que te hacen sentir invencible— o escucha un podcast motivacional mientras corres. Te sorprenderá cómo la mente deja de contar los minutos cuando se enfoca en algo que la inspira.
Recomendación: la playlist “Power Running” de Spotify o el podcast “Correr es de valientes” son perfectos para acompañarte.
4. Crea una rutina, no una obligación
Si ves correr como “algo que tienes que hacer”, te cansarás rápido. Hazlo parte de tu día, no una penitencia. Agenda tus entrenamientos igual que una cita contigo misma.
Y si un día no puedes salir, no lo tomes como fracaso. Reprograma, adapta y sigue. La clave está en volver, siempre.
💬 La disciplina no es rigidez; es amor en acción.
5. Encuentra tu motivo (y recuérdalo cuando quieras rendirte)
¿Quieres sentirte más fuerte? ¿Liberar estrés? ¿Superarte? ¿Simplemente cuidar tu salud? Sea cual sea tu razón, conéctala con una emoción real. Cuando los días difíciles lleguen (porque llegarán), ese motivo será tu gasolina.
Y si lo necesitas, anótalo en tu vision board, ponlo en tus tenis o guárdalo en una nota del celular.
No corres para ser perfecta.Corres para ser libre.
Conclusión Cosmo:
Correr no se trata solo de kilómetros o tiempos. Se trata de conocerte, superar tus límites y descubrir lo que tu cuerpo puede lograr cuando tu mente deja de frenarte. Este año, no corras para escapar de algo. Corre para encontrarte contigo misma.