Durante años, diversos estudios han documentado que los hombres alcanzan el orgasmo con mayor frecuencia que las mujeres, una diferencia conocida como “brecha del orgasmo”; sin embargo, los expertos señalan que esta desigualdad no puede atribuirse únicamente a factores biológicos, sino también a la forma en que se vive y se entiende la sexualidad.
Un estudio publicado por la Academia Internacional de Investigación Sexual, determinó que los hombres alcanzan el orgasmo en un 85% de los encuentros, mientras que las mujeres lo hacen en un 63% de las relaciones, y la diferencia aumenta en los primeros encuentros, cuando el orgasmo ocurre en 80% de los hombres frente a 40% de las mujeres.
Te podría interesar: ¿Por qué ya no queremos tener sexo? Las razones modernas detrás de la caída del deseo
¿Por qué las mujeres tienen menos orgasmos que los hombres?
La anatomía femenina ayuda a explicar parte de la brecha del orgasmo, y es que la penetración por sí sola no suele ser suficiente para muchas mujeres, se requiere de la estimulación del clítoris, ya sea manual u oral, para aumentar las posibilidades de alcanzar el orgasmo, por lo que centrar el encuentro únicamente en la penetración puede dejar fuera una parte esencial del placer femenino.
Un estudio reciente incluso encontró que, cuando se modifica el “guión sexual” para incluir estimulación del clítoris y una búsqueda activa del orgasmo femenino, las expectativas de las mujeres respecto a alcanzar el orgasmo aumentan de manera notable.
La comunicación sexual y el conocimiento del propio cuerpo también influyen en la frecuencia de los orgasmos, pues expresar lo que deseas, explorar distintas formas de estimulación y conocer mejor tu anatomía femenina puede favorecer una experiencia sexual más placentera y aumentar las posibilidades de alcanzar el clímax.
¿Cómo disminuir la brecha del orgasmo y mejorar las relaciones sexuales?
Conseguir orgasmos suele depender más de conocer el propio cuerpo y encontrar la estimulación adecuada que de seguir una fórmula única, y estos tips pueden ayudarte a mejorar la frecuencia de tus orgasmos.
- Conoce tu anatomía: el clítoris tiene un papel central en el placer y muchas mujeres necesitan su estimulación para alcanzar el orgasmo.
- Explora sin presión: identificar qué ritmo, intensidad y tipo de contacto resultan agradables puede facilitar el orgasmo.
- Comunica lo que te gusta: con una pareja, decir o mostrar qué funciona y qué no puede mejorar considerablemente la experiencia.
- Date tiempo: el estrés, las prisas o la preocupación por “tener que llegar” pueden dificultarlo.
- No centres todo en la penetración: para muchas mujeres, combinarla con otras formas de estimulación resulta más efectivo.
- No compares tu experiencia: la frecuencia y la facilidad para llegar al orgasmo varían mucho de una persona a otra.