Las 3 lecciones que me dejaron mis clases de pole dance (y no me refiero a cómo dar giros)

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Sígueme en Instagram: @MsDafneRuiz Fue en 2012 cuando tomé mi primera clase de Pole. No la recuerdo perfecto, pero jamás olvidaré ciertos detalles, sobre todo los embarazosos o aquellos que me restregaron en la cara lo retador de ese menester. Chica Cosmo, si al igual que yo en algún momento no solo te han dado ganas de tomar clases de Pole sino que has pensado que lo básico “no se ve tan difícil”, estás equivocada. Una cosa es bailar súper sexy entaconada, otra muy distinta hacerlo colgada en un tubo en diferentes posiciones o contorsiones.

Expectativa:

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Realidad:

https://giphy.com/gifs/mtvcribs-mtv-kim-kardashian-cribs-vNq1SrNsl2rVRSOuZn La razón por la que me inscribí fue cumplir un dos en uno: Mientras me ejercitaba, aprendía algo cool que en un futuro mi novio (quien fuera más adelante) podría agradecer. Sin embargo, no salió tan bien como esperaba. Aprendí más que los giros en cuestión. A las lecciones que compartiré les llamaré “moretones”, porque lo que sucede irremediablemente cuando practicas Pole, es que estarás llena de ellos. Todo el tiempo. En los brazos, en el abdomen, en las piernas. Son el reflejo del golpe o la caída -literal- que ocurrió mientras me abría paso para convertirme en una profesional. JA.

Moretón 1. Harás el ridículo (más de una vez)

Se supone que comienzas con lo más sencillo en cualquier clase, ¿no? Pues en el caso del Pole, los básicos en un principio parecen una tarea titánica. Los giros más simples, entre ellos el Peter Pan, tienen su chiste. Vaya, hasta subir el tubo es complicado, ¡no importa qué tan alta estés, me consta! (Incluso, a las bajitas les va mucho mejor). Si no es por una cosa, será por otra, pero en serio, nadie se salva (a menos que hayas nacido con ese talento) y eso está bien porque las caídas te hacen más fuerte. Creo que en general me reí de todo lo que me pasaba, menos de aquella vez en la que, años después de haber dejado las clases, se me ocurrió hacerle un show a un date… en público. “Lo que bien se aprende, jamás se olvida”, ¿verdad? Lección resumida: Practica como si tu vida dependiera del Pole y repasa antes de cualquier examen. https://giphy.com/gifs/disney-flying-peter-pan-tinker-bell-11k6zVATcSbq1i

Moretón 2. No es el estudio ni el profesor, eres tú (o sea, yo)

Cambié de estudio cuatro veces porque… necia. Creí que la técnica de cada maestra no era buena (porque mis progresos eran lentísimos), que el estudio o salón no me inspiraba, en fin, burdas explicaciones para justificar que estaba siendo un #totalfail. ¡Hasta antes de empezar fui a comprarme unos mini shorts para entrar en papel -y creer ilusamente que ayudarían en mi desempeño-. Si bien “la práctica hace al maestro”, creí que podía aumentar mi seguridad por el simple hecho de ir vestida como si llevara años dominando el tubo. Nota al margen: Aunque en ese momento no tenía idea de cómo entrenaban o ensayaban sus rutinas las bailarinas de Pole, para mí el atuendo ideal era algo que tenía que verse como Jennifer Beals en Flashdance o Shakira en Underneath your clothes. Ni idea de dónde se me metió esa concepción. https://giphy.com/gifs/flashdance-jennifer-beals-alex-owens-dYJsajB1vw1a0 https://giphy.com/gifs/pop-g2THbBB6XkI5a La lección entonces queda así: Cuesta bastante, pero todo está en el compromiso. Y en la perseverancia. Y 10% en el outfit.

Moretón 3. Aguas con el “Fake til you make it”

Por supuesto que los mini shorts se veían cada vez mejor conforme pasaba el tiempo. Baia, baia. Jamás pensé que alcanzaría en unos cuantos meses mi época de oro (traducción: subir el tubo así como giros básicos dominados). Me sentía soñada, pues. Y con total confianza.… fui a un table. Nunca había ido. Fue mi primera vez… y con un date. Hablando de giros, ese fue uno inesperado, ¿verdad? No miento, jamás iría sola. Me lancé porque cuando cenaba con este chico en la zona de San Ángel en Ciudad de México, salieron a la conversación mis clases de tubo y él mencionó un table. Y una cosa llevó a la otra. No contaré más al respecto (porque creo que la aventura se presta para una columna aparte), así que solo diré lo poderosa que me sentí: Yo en Demi Moore en Striptease. Como sea, la lección es NO hagas lo que yo hice.

¿Volvería a Pole?

https://giphy.com/gifs/hustlersmovie-hustlers-movie-hustler-L40sNfcoJs5Op5afQU Oh, sensei, JLo. Muestras que es tan sencillo (¡a los 50!). Me haces sentir que podría lograr cualquier cosa que me proponga. Sé que después de verte en Hustlers con tu squad en acción me abordarán las ganas de volver a intentarlo; llamar al día siguiente al estudio de Pole que queda cerca del de pilates al que voy, y quién sabe, enrolarme en sus filas porque puede que esta vez me consagre como tú, que sea una experiencia diferente, con otros resultados… o no.

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