💭 No todo lo que duele merece quedarse
A veces confundimos amor con apego, costumbre con destino, miedo con lealtad. Pero no todo lo que fue importante debe quedarse para siempre. Hay cosas que solo venían a enseñarte quién eres cuando te atreves a soltar.
“No se trata de olvidar. Se trata de hacer las paces con lo que ya no cabe.”
Soltar no es rendirse, es madurar
Soltar es tener el valor de decir: “Gracias por lo que fui contigo, pero ahora necesito ser para mí.” Es mirar atrás sin rencor y mirar adelante sin miedo. Soltar no es debilidad: es la forma más elegante de sanar.
El pasado no se borra, se transforma
Tu historia no te define, pero sí te moldea. Cada decepción, cada caída, cada adiós te construyó en silencio. Y aunque a veces la herida sigue ardiendo, eso no significa que no estés sanando.
Tu energía merece regresar a ti
Deja de invertir amor, tiempo o atención en lo que no te corresponde. El amor propio empieza cuando dejas de insistir donde solo te desgastas. No todo cierre necesita aplausos. Algunos solo necesitan silencio y paz.
Vuelve a elegirte
Porque durante mucho tiempo intentaste que todo encajara, incluso cuando tú eras la que más se rompía. Hoy no tienes que demostrar nada, solo recordarte que estar en paz también es una forma de amor.
“Esta es la señal que necesitabas: ya no estás perdiendo, estás volviendo a ti.”
Reflexión Cosmo
Soltar no siempre se siente como libertad al principio. A veces duele, a veces quema, a veces se siente vacío. Pero con el tiempo, ese espacio se llena de calma, claridad y nuevas versiones tuyas que estaban esperando salir.
Porque cuando sueltas lo que ya no vibra contigo, abres las manos para recibir lo que sí.