El pasado domingo 18 de octubre, Selena Gomez sorprendió a sus seguidores con una confesión relacionada con su voz, la actriz y cantante reveló a través de sus historias de Instagram que vapear nicotina, ha cambiado la forma en cómo suena su voz.
“No voy a poder recuperar mi voz”, dijo la cantante, de 34 años. “Vapeaba mucha nicotina”.
Selena también admitió que dejar la nicotina ha sido un proceso muy difícil para ella, y además le aconsejó a sus fans evitar vapear, pues no vale la pena.
“La nicotina es muy difícil de dejar y creo que solo quería decir que, si estás pasando por eso o incluso estás pensando en vapear, simplemente no vale la pena”, continuó Gomez. “Es una tontería. Me cambió la voz”, reiteró entre risas. “Así que, si no les gusta escuchar mi voz, lo entiendo perfectamente. No me importa. Simplemente, no me escuchen”.
Los riesgos más comunes de vapear
Vapear consiste en inhalar el aerosol que producen los cigarrillos electrónicos o vapeadores, y aunque muchas personas los consideran una alternativa menos dañina que los cigarros convencionales, vapear no es inofensivo.
Expertos aseguran que el aerosol puede contener nicotina, partículas ultrafinas, sustancias químicas irritantes y metales que pueden afectar distintos órganos del cuerpo, y aunque los riesgos dependenden de su frecuencia de uso, pueden contener compuestos potencialmente perjudiciales, incluso si están libres de nicotina.
Daño pulmonar
El aerosol puede contener partículas ultrafinas, metales y sustancias irritantes que llegan a las vías respiratorias. Su uso se relaciona con problemas respiratorios, tos y sibilancias.
Problemas cardiovasculares
La nicotina puede elevar la frecuencia cardiaca y la presión arterial, y además, existen indicios de que los componentes del aerosol pueden afectar la salud de los vasos sanguíneos.
Adicción a la nicotina
Muchos vapeadores contienen nicotina, una sustancia altamente adictiva, y su consumo puede generar dependencia y hacer que dejar de vapear resulte difícil.
Irritación de garganta y boca
Vapear puede provocar sequedad bucal, irritación de garganta, tos y molestias respiratorias. También existen investigaciones que relacionan su uso con efectos negativos en la salud de las encías.
Daños en la piel
El vapeo favorece el estrés oxidativo, la inflamación y una menor circulación sanguínea, lo que podría causar envejecimiento prematuro, brotes de acné y otras afecciones cutáneas, además se han documentado casos de dermatitis y existen indicios de que podría retrasar la cicatrización, especialmente después de una cirugía.