Dicen que las uñas son tan importantes como el outfit para lucir un look impecable. Por eso, cada vez más mujeres ponen especial cuidado en su manicura y en los hábitos que hacen que las uñas crezcan sanas y fuertes. Por ejemplo, cuidar tu alimentación e incluir productos como huevos, frutos secos y legumbres, aplicar crema de manos y aceite especial en las cutículas, usar guantes para lavar los platos, utilizar una lima y darle descanso al esmalte son algunas de las acciones que fomentan unas uñas bien cuidadas, lo que deriva en un rápido crecimiento.
Sin embargo, hay tres hábitos en particular que podrían estar frenando el crecimiento de tus uñas sin que te des cuenta. Te decimos de cuáles se trata...
¿Por qué no te crecen las uñas?
Las usas como herramientas
Existe un hábito que, aunque no lo creas, ralentiza el crecimiento de tus uñas. ¿Sueles utilizarlas inconscientemente como herramientas para abrir artículos como latas como refrescos o tiendes a raspar las etiquetas con ellas? Esto genera el desgaste de las uñas desde la punta e impide su rápido desarrollo. Utilizar las uñas como herramientas destruye su estructura debido a la fuerza a la que son sometidas, pues generas en ellas un efecto palanca para el que no están diseñadas. Esto genera la separación de las capas de queratina y provoca microfracturas invisibles que pueden terminar en rupturas mayores, dando como resultado una uña que se abre en “hojas” y que posteriormente se quiebra al más mínimo roce.
Falta de vitaminas
Para un rápido crecimiento, las uñas necesitan de ciertas vitaminas, como biotina, que ayuda a producir queratina, hierro, que transporta oxígeno a la matriz de la uña, zinc, que trabaja para favorecer el rápido crecimiento de las uñas, y proteínas. Incluye en tu dieta pollo, pescado, legumbres, huevo, frutos secos, ostras, carnes rojas, semillas de calabaza y más.
Uso de químicos
¿Sueles lavar los trastes o hacer la limpieza general de tu casa sin guantes? El uso diario de químicos repercute en el crecimiento de las uñas porque las deshidrata, daña a nivel celular la matriz de las mismas e irritan e inflaman esta misma área, alterando la división celular y frenando la producción ungueal. Además, estos productos también destruyen la barrera protectora de las uñas, resecándolas y rompiéndolas desde la raíz.
Recuerda cambiar estos hábitos si lo que buscas es tener unas uñas sanas y fuertes. Esto es esencial para que cualquier diseño de manicura luzca espectacular en tus manos.