De ellos para nosotras: 12 Confesiones reales que un chico hace sobre los tacones

De ellos para nosotras: 12 Confesiones reales que un chico hace sobre los tacones

¿Cómo es que tus tobillos no se rompen? Conoce las inquietudes que los hombres tienen sobre esos ‘high heels’ que tanto te gustan...

1. ¿Qué vas a hacer si necesitamos huir de una manada de lobos? En serio, ¿qué pasa si hay algún tipo de emergencia y no ha otra cosa qué hacer más que caminar enérgicamente? Si hay un terremoto, y el suelo se abre y te traga como en los tiempos del fin, me voy a sentir como un tonto de estar 200 pies delante de ti por traer tacones en un terremoto apocalíptico, que, literalmente, puede pasar en cualquier momento.

2. Parece que M.C Escher (artista gráfico del siglo XX) diseño esos zapatos. No he entendido que está pasando aquí, pero siento la necesidad de recordarte que es ilegal vendarse los pies, como esa famosa práctica china. Parece que el empeine está en un ángulo de 90 grados. No entiendo cómo puedes usar cómodamente los zapatos sin tener un dominio sobre la levitación.

3. Espera, ¿no tienes ya un par de zapatos como esos pero en diferente color? Honestamente no puedes decir que son unos zapatos totalmente nuevos si tienes un par igual pero sólo cambia el color.

4. Espera, ¿ya tienes unos zapatos de ese color, cierto? Ok. Sé que son diferentes tacones, pero ¡son del mismo color! ¿Por qué tienes tantos zapatos?

5. ¿Cuánto cuestan? No quiero ni saberlo.

6. Aquí un pensamiento: Si tus zapatos son muy incómodos tienes que traer un par alterno. ¿Por qué no empiezas la noche en esos zapatos? De esa forma no tiene que estar cargando un segundo par de zapatos en tu bolsa toda la noche. Sólo ponte flats y listo.

7. ¡Oh, genial! Ahora eres más alta que yo. No mientas. Sé que compraste esos zapatos sólo para poder conseguir un poco más de altura que yo. No em gusta ese juego de poder ni un poquito.

8. ¿Por qué no hacen cómodos estos tacones tan lujosos? Deberían. En serio, deberían.

9. ¿Estás histérica porque fuimos a un restaurante fancy y ahora te duelen los pies? No me culpes. ¿Cómo va a ser mi culpa si yo sólo te lleve a un restaurante? Elegí el lugar, sí, pero yo no elegí tu calzado.

10. ¿De verdad vas a hacer que te lleve? ¿Y tus zapatos? ¿No puedes cargar los zapatos mientras te llevo? Es una gran caminata de vuelta a mi departamento.

11. Sí, tienes zapatos de lujo. Y eso no me importa. Podrías usar de esas pantuflas plasticas de hospital y me tomaría una hora notarlo.

12. Espera, me acabo de enterar que levantan el trasero. Ahora lo entiendo, los tacones están bien.

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