Hay perfumes que se olvidan en cuanto sales del elevador. Y hay perfumes que la gente te pregunta qué traes puesto. Estos son de los segundos.
Antes de la lista, algo que vale saber: el perfume no huele igual en tu piel que en la de otra persona porque las notas interactúan con tu química corporal. Siempre que puedas, pruébalo antes de comprarlo o regálalo con ticket de cambio.
Para oler a lujo sin explicaciones
- Maison Margiela Replica Jazz Club — cuero, tabaco, ron. Suena raro. En la piel huele a la noche perfecta.
- YSL Libre — lavanda, vainilla y almizcle. Cálido y envolvente. El tipo de perfume que te hace caminar diferente.
Para la que quiere algo fuera de lo común
- Byredo Gypsy Water — bergamota, pino, vainilla y sándalo. Huele a libertad, si la libertad tuviera olor.
- Juliette Has a Gun Not a Perfume — un solo ingrediente. Huele completamente a tu piel pero en su mejor versión. Adictivo.
Para regalar sin fallar
- Lancôme La Vie Est Belle — iris, praline, vainilla. El clásico que sigue funcionando porque está bien construido, no por inercia.
- Chloé Eau de Parfum — rosa, magnolia, cedro. El perfume al que la gente dice “hueles increíble” sin saber exactamente a qué hueles.
- Chanel Chance Eau Splendide — vibrante, luminoso, elegante. Para quien quiere dejar estela sin esfuerzo.
- Givenchy Irresistible Nectar — rosa glaseada, crema de pistacho y madera vainillada. Inspirado en la repostería parisina suena goloso y en la piel es exactamente eso: dulce, sofisticado y con una estela que dura todo el día.
El mejor perfume siempre va a ser el que cuando lo usas sientes que eres más tú. El resto es solo punto de partida.