Los errores que están arruinando tu perfume (y cómo evitarlos)

Pequeños hábitos cotidianos pueden alterar la duración y el aroma de tu fragancia. Esto es lo que debes corregir para que tu perfume rinda y se mantenga intacto

young woman applying perfume

Los errores que están arruinando tu perfume (y cómo evitarlos)

mammuth/Getty Images

Hay fragancias que parecen evaporarse en minutos y otras que cambian por completo su olor después de unas semanas. Antes de culpar a la fórmula o a tu piel, conviene revisar algo más básico: la forma en la que lo usas y lo guardas. El perfume es una composición química delicada, y ciertos hábitos cotidianos pueden alterar tanto su rendimiento como su aroma original.

Uno de los errores más comunes es almacenarlo en el baño. La humedad y los cambios constantes de temperatura afectan la estabilidad de los ingredientes. El calor acelera la oxidación y puede modificar las notas más volátiles, especialmente en perfumes con cítricos o flores blancas. Lo ideal es conservarlo en un lugar fresco, seco y lejos de la luz directa, incluso dentro de su caja original.

Otro gesto frecuente que compromete la fragancia es frotar las muñecas después de aplicarlo. Ese movimiento genera fricción y calor, lo que puede alterar la evolución natural de las notas de salida. En lugar de presionar o frotar, basta con pulverizar y dejar que el perfume se asiente por sí solo.

También influye la superficie sobre la que se aplica. Rociarlo sobre piel seca o deshidratada reduce su duración. Las fragancias se fijan mejor cuando la piel está hidratada, ya sea con una crema neutra o con un producto de la misma línea olfativa. El perfume no sustituye la hidratación; la complementa.

perfumes-elegantes-sofisticados.jpg

Cuidados para tu perfume

Getty Images

Otro error subestimado es agitar el frasco. Aunque parezca inofensivo, introducir aire en la botella acelera la oxidación. Los perfumes no necesitan mezclarse antes de usarse; su fórmula ya está equilibrada.

La sobreaplicación también puede jugar en contra. Más atomizaciones no siempre significan mayor duración; en algunos casos saturan el olfato y provocan que quien lo usa deje de percibirlo, lo que lleva a aplicar aún más producto. Dos o tres puntos estratégicos —cuello, clavículas, parte interna de los codos— suelen ser suficientes.

Por último, no todos los perfumes reaccionan igual en la ropa. Algunas fibras pueden retener el aroma durante horas, pero otras, especialmente las delicadas, pueden mancharse o alterar el desarrollo de la fragancia. Si decides aplicarlo sobre tela, hazlo a cierta distancia.

Perfumes.jpeg

Cómo lograr que el aroma de tu perfume dure más

Freepik

Cuidar un perfume no es un gesto superficial. Es entender que detrás de cada frasco hay equilibrio y precisión. Corregir estos hábitos puede marcar la diferencia entre una fragancia que apenas se percibe y una que realmente acompaña tu presencia durante el día.

Te sugerimos