Hay días donde tu base simplemente no se ve bien. Se marca, se separa, se siente pesada o parece maquillaje encima de maquillaje aunque hayas usado poquita cantidad.
Y muchas veces el problema no es el producto.
Son pequeños errores de aplicación que cambian completamente el acabado.
1. No preparar bien la piel
La hidratación cambia TODO.
Cuando la piel está reseca o saturada, la base se empieza a ver parchosa muchísimo más rápido.
2. Usar demasiada cantidad
La mayoría de las bases modernas funcionan muchísimo mejor en capas ligeras.
Agregar demasiado producto de golpe suele hacer que el maquillaje se vea pesado casi inmediatamente.
3. Mezclar productos incompatibles
Silicona con agua. Bases matte con primers demasiado grasosos.
A veces los productos literalmente no se llevan bien entre sí y por eso empiezan a separarse.
4. Sellar demasiado
Mucho polvo puede quitar completamente el efecto natural de la piel.
Especialmente debajo de ojos o alrededor de la boca.
5. Intentar cubrir TODA la textura
La piel real tiene textura.
Cuando intentamos borrar absolutamente todo, el maquillaje suele verse todavía más evidente.
Las bases que más bonitas se ven normalmente dejan que la piel siga pareciendo piel.