Aquí te contamos los 10 secretos que usan los profesionales para mantener las uñas impecables por más tiempo.
1. Prepara bien tus uñas antes de pintar
Una manicura duradera empieza con una buena base. Antes de aplicar esmalte, lava tus manos, seca bien las uñas y retira cualquier residuo de grasa o crema. Puedes pasar un algodón con alcohol o removedor sin acetona para asegurar que la superficie quede limpia.
Tip pro: No sumerjas tus manos en agua antes de esmaltar; el agua expande la uña y hará que el esmalte se despegue al secarse.
2. Usa una base protectora (base coat)
Muchas la omiten, pero es clave. La base crea una capa que ayuda a que el color se adhiera mejor y evita que los pigmentos manchen la uña natural. Elige una base endurecedora o niveladora, según tus necesidades.
Extra: algunas bases con queratina o calcio fortalecen las uñas débiles y prolongan la manicura.
3. Aplica capas finas de esmalte
El error más común es aplicar capas gruesas para “ahorrar tiempo”, pero eso hace que el esmalte se seque mal y se descascare más rápido. Aplica dos capas delgadas, dejando secar 1 o 2 minutos entre cada una. Así logras un acabado uniforme, más resistente y con mejor brillo.
4. Evita secar las uñas con aire frío o ventilador
Aunque parece acelerar el proceso, el aire puede crear burbujas o levantar el esmalte antes de que se fije bien. Lo ideal es dejar secar naturalmente o usar un top coat de secado rápido.
Tip Cosmo: puedes sumergir las uñas en agua con hielo 2 minutos después del esmalte —ayuda a sellarlo sin dañarlo.
5. Usa top coat cada 2 o 3 días
El top coat no solo da brillo, también protege el color del desgaste y las ralladuras. Aplica una capa extra cada pocos días para mantener el acabado intacto y evitar que se opace.
Busca fórmulas “no chip” o con efecto gel si usas esmalte tradicional.
6. Usa guantes al lavar trastes o limpiar
El agua caliente, el jabón y los químicos domésticos son los peores enemigos de una manicura. Usa guantes de goma siempre que laves, talles o limpies.
Dato: el contacto constante con agua debilita la queratina y hace que el esmalte se levante en los bordes.
7. Hidrata tus manos y cutículas todos los días
El secreto de unas uñas bonitas está en el cuidado diario. Aplica aceite para cutículas o crema de manos al menos dos veces al día. La hidratación mantiene la piel suave, evita que las uñas se agrieten y prolonga el aspecto de manicura recién hecha.
Tip pro: hazlo especialmente antes de dormir —el producto se absorbe mejor mientras descansas.
8. No uses tus uñas como herramienta
Abrir latas, despegar stickers o raspar algo con las uñas es una receta para el desastre. Cada golpe o presión innecesaria puede romper o levantar el esmalte, incluso el semipermanente.
Si necesitas hacerlo, usa una llave, un clip o una herramienta, no tus uñas.
9. Evita la exposición prolongada al sol
Los rayos UV pueden afectar el color del esmalte, sobre todo los tonos rojos y oscuros. Si vas a estar al sol o manejas mucho, aplica protector solar también en las manos.
Extra: algunos top coats tienen filtro UV incorporado para evitar el amarillamiento.
10. Retira el esmalte correctamente
Cuando la manicura ya cumplió su ciclo, no arranques el esmalte ni el gel. Esto daña la capa natural de la uña y la deja porosa. Usa removedor sin acetona y discos de algodón. Si tienes gel o semipermanente, envuelve cada uña con algodón y papel aluminio durante 10 minutos, y retira suavemente.
Conclusión
Una manicura duradera no depende solo del esmalte o del salón, sino de los hábitos de cuidado antes y después. Con limpieza, hidratación y un poco de disciplina, tus uñas pueden lucir como recién hechas por más de una semana.
“Las manos hablan de ti: haz que siempre digan algo bonito.”