Therians: qué pasa cuando la identidad empieza a reemplazar la realidad

¿Es solo expresión creativa o algo más profundo? El auge de los therians abre una conversación necesaria

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Therians: qué pasa cuando la identidad empieza a reemplazar la realidad

David M. Benett

En TikTok y otras plataformas, cada vez es más común encontrar jóvenes que se identifican como therians: personas que afirman tener una conexión espiritual o identidad interna con un animal específico. Algunos usan máscaras, colas o realizan movimientos que imitan a lobos, felinos o zorros. Para muchos es una forma de expresión; para otros, una parte profunda de su identidad, pero cuando la conversación pasa del juego simbólico a la afirmación literal de “soy algo distinto a mi condición humana”, el debate cambia de terreno.

¿Qué es ser therian?

El término therian proviene de therianthropy, que describe la experiencia de sentirse espiritual o psicológicamente vinculado a un animal. Es importante aclarar que no se trata de un diagnóstico clínico reconocido en manuales psiquiátricos, sino de una identidad construida dentro de comunidades digitales.
Para algunas personas, esta identificación funciona como metáfora emocional: sentirse lobo puede significar independencia o sentirse gato, símbolo de autonomía. El problema aparece cuando esa narrativa sustituye procesos psicológicos más complejos.

Identidad adolescente y construcción del yo

La adolescencia es una etapa de exploración intensa. El cerebro aún está en desarrollo, especialmente en áreas relacionadas con la regulación emocional y la toma de decisiones. Probar identidades, pertenecer a comunidades y buscar símbolos es parte natural del crecimiento; sin embargo, especialistas en salud mental advierten que cuando una identidad alternativa se convierte en la única forma de explicarse a uno mismo, puede existir una desconexión más profunda. No porque identificarse simbólicamente sea peligroso en sí, sino porque puede ocultar ansiedad, trauma o dificultades de integración social.

Redes sociales y validación inmediata

Las plataformas digitales amplifican cualquier identidad emergente. El algoritmo premia lo llamativo y genera comunidades donde la validación es instantánea. En ese contexto, la autoidentificación como therian puede reforzarse sin cuestionamientos críticos.
El riesgo no está en usar una máscara o en explorar la fantasía. Está en sustituir la realidad psicológica por una narrativa rígida que impide el autoconocimiento. Cuando la identidad se vuelve inamovible y excluye otras dimensiones de la personalidad, puede limitar el desarrollo.

@pepetragediastj

Polémica en Argentina por jóvenes que se creen animales, se hacen llamar #Therians #therians #misterio #comportamientohumano

♬ Funny - Gold-Tiger

Expresión versus desconexión

No todo es alarma. Para muchas personas, el therianismo es una forma creativa de expresión, similar al cosplay o al rol. El problema surge cuando se pierde la línea entre simbolismo y creencia literal, especialmente si interfiere con la vida académica, social o familiar.
La pregunta clave no es “¿es correcto o incorrecto?”, sino “¿está ayudando o está evitando algo?”. Si la identificación genera aislamiento extremo, angustia o rechazo del propio cuerpo, es momento de buscar acompañamiento profesional.

El peligro de reemplazar identidad por refugio

Identificarse con algo distinto puede sentirse seguro cuando la realidad resulta abrumadora, pero la construcción de una identidad sólida implica integrar contradicciones, no escapar de ellas. Explorar es sano. Negar la propia condición humana como única narrativa puede convertirse en un mecanismo de defensa que frena el crecimiento emocional. En una cultura digital donde cada etiqueta encuentra comunidad inmediata, la responsabilidad está en diferenciar entre juego, metáfora y necesidad de apoyo psicológico.

La conversación sobre los therians no debería centrarse en ridiculizar ni alarmar sin contexto, sino en entender qué está buscando quien adopta esa identidad. Y asegurarse de que, detrás de la máscara, exista espacio para una identidad propia más amplia y flexible.

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