¿Por qué Fernando Botero pintaba modelos plus size?

El colombiano murió esta mañana de 15 de septiembre a los 91 años, su obra es un referente latinoamericano de pintura y escultura por su peculiar estética

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La obra de Fernando Botero inspiró una corriente artística que lleva su apellido: Boterismo, reconocido por sus originales concepciones del cuerpo humano, particularmente del cuerpo femenino, aunque no exclusivamente

La mañana de este 15 de septiembre nos sorprendió con la muerte de Fernando Botero, quien es probablemente el pintor colombiano contemporáneo más reconocido por su particular estética que se convierte en un inconfundible ícono de Latinoamérica.

Los personajes que aparecen en la obra de Botero son figuras voluminosas que tienen una gama de colores sutil, pero diversa y brillante, probablemente antes de Botero, los personajes con sobrepeso o grandes volúmenes corporales no había sido retratados con tal belleza.

Su propuesta rompe de tajo con las tendencias pop y abstractas de los años 60’s, tanto en sus cuadros como en sus esculturas. Fernando Botero retrató momentos clave de la historia de Colombia, su país natal, aunque vivió fuera de ella la mayor parte de su vida y es que Botero no sólo le dio su lugar en el arte a los cuerpos voluminosos y voluptuosos, también se preocupó por denunciar conductas infrahumanas en todo el planeta lo cual potencializa el tremendo mensaje del pintor.

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Fernando Botero insiste en que sus personajes no tienen obesidad o sobrepeso, simplemente son figuras voluminosas que, desde su creativa concepción, están llenas de sensualidad, curvas y volumen natural. En realidad, Botero plasma en su obra la monumentalidad de los seres humanos y de los objetos, pero no precisamente en un sentido material ya que en ella no existen elementos “delgados” con los cuales exista una comparación.

La primera de ellas, con la que inauguró la curvilínea corriente que enamoró a propios y extraños en todo el mundo, fue Mandolina y cabe destacar que la pintó mientras vivía en la Ciudad de México (1956).

Fernando Botero se presentó en famosas galerías de las ciudades más importantes del mundo: Dubai, Londres, San Francisco, Frankfurt, Tokio, Paris, Barcelona, Caracas, Ciudad de México, entre otras.

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