Maca Riva y Rosalaura López, de Chisme Corporativo, entienden que en unas semanas 4,500 millones de personas estarán dentro de la conversación del Mundial 2026, aunque solo una parte verá los partidos. La verdadera pregunta es: ¿de qué hablará el resto del mundo?
Durante décadas, la narrativa femenina dentro del fútbol estuvo limitada a un rol incómodo y predecible: presencia estética, participación secundaria y preguntas ligeras en transmisiones dominadas por voces masculinas. Pero algo cambió. Y el escenario más grande del planeta, la Copa Mundial de la FIFA 2026, será también el punto de inflexión donde las mujeres dejarán de ser acompañamiento para convertirse en protagonistas de la conversación.
El Mundial ya no sucede únicamente en la cancha, sucede en los podcasts, en las sobremesas, en los grupos de WhatsApp, en TikTok, en las juntas de oficina y en las decisiones económicas que mueven industrias enteras. Y ahí es donde nuevas voces femeninas están tomando un lugar estratégico: explicando, cuestionando y traduciendo un fenómeno global desde perspectivas que antes no tenían micrófono.
Hace dos años, Maca Riva y Rosalaura López lanzaron el primer episodio de Chisme Corporativo, un proyecto que nació con una idea simple pero disruptiva: hablar de negocios como realmente se hablan fuera de los consejos corporativos, de forma cercana, entendible y, sí, también chismosa.
En apenas cinco semanas alcanzaron el puesto número uno en México dentro de la categoría de negocios, rompiendo una barrera histórica en un espacio tradicionalmente reservado para hombres y demostrando algo importante: las mujeres no solo quieren participar en la conversación económica, quieren liderarla.
Ahora, de cara al Mundial, buscan repetir la hazaña. Su nuevo proyecto, El dinero detrás del balón, será una serie de seis episodios que promete explicar lo que pocas transmisiones deportivas cuentan: cómo funciona realmente el negocio detrás del espectáculo. Desde la estructura financiera de la FIFA hasta los acuerdos de patrocinio, el valor comercial de los jugadores y el impacto económico para los países sede.
El enfoque no es casual. La data muestra que la mayoría de las personas que consumirán contenido relacionado con el Mundial probablemente nunca verá un partido completo. Sin embargo, sí quiere entender el fenómeno, tener el dato interesante para la comida familiar o llegar a la watch party sabiendo algo más que el marcador.
Ahí aparece una nueva forma de periodismo lifestyle: información compleja explicada desde la curiosidad cotidiana.
El podcast incluirá conversaciones con jugadores para hablar del manejo del dinero en sus carreras, así como entrevistas con directores de marketing de algunas de las marcas más importantes del país para entender cómo se construyen campañas millonarias alrededor del torneo y cómo se traduce esa inversión en derrama económica local.
Y quizá ahí esté la verdadera revolución: El Mundial 2026 no solo ampliará estadios; ampliará narrativas. Las mujeres comunicadoras ya no estarán únicamente frente a cámara acompañando el análisis deportivo: estarán construyendo contexto, explicando economía, cuestionando poder y redefiniendo qué significa participar en la conversación global más grande del planeta. Porque un partido puede durar 90 minutos, pero las conversaciones que lo rodean, las que hablan de dinero, cultura, influencia y futuro, apenas están comenzando.