Nueva York durante Fashion Week suele contarse a través de pasarelas, presentaciones y fiestas. Pero algunas de las conversaciones más interesantes suceden lejos del front row. Del 11 al 13 de septiembre, un penthouse de The Plaza Hotel se convirtió en un punto de encuentro para empresarias, creadoras, ejecutivas y profesionales de la belleza, la moda y el lifestyle.
The Good Look Suite, organizada por Good Look USA, la plataforma digital mexicana de servicios de maquillaje y peinado a domicilio, reunió proyectos mexicanos y latinos en expansión con firmas internacionales como Caudalie, YSL Beauty, L’Oréal, FOREO y Rowenta. El hilo conductor no fue únicamente el producto: detrás de cada estación había una persona intentando convertir una idea, una trayectoria o una comunidad en una empresa con alcance internacional.
“En medio de Fashion Week, la conversación más interesante no siempre ocurre frente a una pasarela.”
Good Look y Fer Arriaga: cuando la belleza se convierte en plataforma
Al frente del encuentro estuvo Fer Arriaga, fundadora y CEO de Good Look, compañía nacida en México en 2016 con una propuesta sencilla y ambiciosa: transformar la manera de contratar servicios profesionales de maquillaje y peinado a domicilio.
Diez años después, la compañía ha construido una comunidad de más de 6,000 makeup artists y hairstylists certificados y ha extendido su presencia a distintos mercados internacionales. Llegar a New York Fashion Week significó trasladar esa lógica de servicio a un espacio capaz de conectar talento, marcas, medios y creadoras.
El centro de la experiencia fue la Beauty Station de Good Look. Allí, profesionales de la plataforma realizaron touch-ups durante los tres días, integrando la belleza a una agenda marcada por desfiles, sesiones de fotos y compromisos que rara vez dejan tiempo para detenerse.
Dentro de esa estación, Simply Mandy’s, fundada por Mandys Peña, tuvo una integración particularmente natural: sus productos fueron utilizados durante los servicios, pasando del gifting a la experiencia real de los looks creados durante Fashion Week.
Ron Viejo de Caldas acompañó las jornadas con su propuesta de coctelería, mientras
sumó sus bebidas de kéfir a la experiencia, ayudando a construir una atmósfera menos parecida a un showroom tradicional y más cercana a un salón donde distintas industrias podían encontrarse.
Diva Lomas y Peach Please: beauty pensado desde la comunidad
Entre los proyectos que eligieron Nueva York para presentarse estuvo Peach Please, fundado por Diva Lomas. Concebido como una plataforma para la venta y el descubrimiento de productos de belleza, el proyecto parte de una realidad que ya transformó la manera de comprar: hoy muchas consumidoras llegan a un producto después de verlo recomendado, explicado o probado dentro de una comunidad digital.
Su presencia en The Good Look Suite permitió introducir el concepto ante creadoras, empresarias y profesionales de la industria, y poner sobre la mesa una idea cada vez más relevante para el negocio de la belleza: vender ya no basta; también hay que curar, explicar y construir conversación.
Paulina Santos y Vale Bremer: hablar de diamantes desde el conocimiento
Paulina Santos y Vale Bremer, fundadoras de Didiamant, llevaron a la suite una experiencia dedicada a los diamantes naturales. Las invitadas pudieron conocer algunas de sus características y acercarse a los elementos utilizados para reconocerlos y autentificarlos.
Más que exhibir joyería, la marca utilizó el producto como punto de partida para una experiencia educativa y sensorial. Una forma distinta de acercar una categoría tradicional a una consumidora que también quiere entender qué está comprando y por qué importa.
Caudalie: cuando un regalo se convierte en conversación
Caudalie fue una de las firmas que generó mayor entusiasmo entre las invitadas. La marca francesa de skincare llevó una selección de productos que rápidamente se convirtió en uno de los obsequios más comentados de los tres días.
Fundada en Francia por Mathilde y Bertrand Thomas, Caudalie ha construido su identidad alrededor del universo de la vid y su aplicación al cuidado de la piel. Su recepción dentro de la suite confirmó algo que cualquier marca desea conseguir: que el producto deje de ser un objeto que se entrega y se convierta en algo de lo que la gente quiere hablar.
Gleambox y el placer de descubrir
Las red bags de Gleambox también despertaron curiosidad. En su interior, las invitadas encontraban una selección de productos de skincare de marcas reconocidas, entre ellas Eucerin y Nivea, convirtiendo cada caja en una experiencia de descubrimiento.
La idea conecta con una consumidora acostumbrada a probar antes de comprometerse con una rutina completa. En una industria saturada de lanzamientos, la curaduría se vuelve parte del valor: menos “mira todo lo que existe” y más “esto podría valer la pena para ti”.
Mariana Luna: llevar una marca latina a una conversación internacional
Marama Products, encabezada por su CEO, Mariana Luna, representó otra de las historias de emprendimiento presentes en la suite. La marca de productos para cabello creados con ingredientes orgánicos compartió espacio con firmas internacionales y otros proyectos emergentes.
Su presencia reflejó un escenario cada vez más habitual: compañías nacidas en Latinoamérica que buscan competir no solo desde el producto, sino también desde su identidad, su narrativa y su capacidad para construir comunidad.
Andrea Cuesta y la tecnología que ya forma parte del beauty business
La belleza también se está escribiendo desde la tecnología. Andrea Cuesta, Head de FOREO, formó parte de los perfiles ejecutivos presentes y representó una categoría que ha modificado la forma en que muchas consumidoras entienden sus rutinas de skincare.
Su presencia recordó que las fronteras entre belleza, tecnología y wellness son cada vez menos rígidas. Hoy la innovación no aparece como un accesorio del producto: forma parte de la experiencia.
María Ángela Guerra y Adrián Landa: del talento digital a construir empresa
María Ángela Guerra y Adrián Landa, fundadores de Kokoe Players, han desarrollado un proyecto enfocado en talento y creadores digitales. Para esta edición de New York Fashion Week, la agencia llevó a Nueva York a 13 talentos mexicanos, entre ellos María Ángela Guerra, Vivi Muñoz, Alba Sordo, Ximena Aranda, Regina Renata y Mafer Bezanilla.