Un nuevo testimonio volvió a poner bajo la lupa uno de los momentos más comentados de la boda de Brooklyn Beckham: el baile que compartió con su madre, Victoria Beckham. Esta vez, no se trata de rumores ni interpretaciones externas, sino de la versión directa de quien estuvo a cargo de la música durante la celebración.
El responsable fue DJ Fat Tony, quien habló abiertamente del tema en el programa británico This Morning. Lejos de alimentar teorías exageradas, el DJ fue claro al desmentir cualquier lectura sensacionalista del momento. Según explicó, no hubo nada provocador ni fuera de lugar en términos físicos o de comportamiento.
Tony fue tajante: no existió “ninguna promiscuidad, ningún traje negro de PVC, ninguna acción estilo Spice Girls”. De acuerdo con su relato, el foco no estuvo en un baile inapropiado, sino en la situación incómoda que se generó en el escenario. Para él, lo verdaderamente delicado fue el contexto en el que ocurrió el momento, no el gesto en sí.
El DJ explicó que todo comenzó cuando Marc Anthony, quien también participó musicalmente en la boda, invitó a Brooklyn a subir al escenario y le pidió que bailara con “la mujer más hermosa de la sala”. Acto seguido, llamó a Victoria Beckham. La instrucción que vino después fue la que, según Tony, cambió por completo la percepción del momento.
“Brooklyn está atrapado allí en el escenario”, relató el DJ, al recordar que Marc Anthony animó a Brooklyn Beckham a poner las manos en las caderas de su madre. Fue ahí donde la escena dejó de ser emotiva para volverse incómoda. No por una falta de cariño, sino porque la indicación pública colocó al novio en una posición vulnerable frente a todos los invitados.
Tony subrayó que la familia Beckham es cercana, unida y amante del baile, por lo que el gesto no fue vivido como algo escandaloso dentro de su dinámica familiar, sin embargo, reconoció que la incomodidad existió y que no debe minimizarse solo porque se trate de una familia famosa acostumbrada a la exposición.
Uno de los puntos más importantes del testimonio fue la reflexión final del DJ sobre cómo se define lo “inapropiado”. Para él, la clave no está en la mirada externa ni en la viralización posterior del momento, sino en cómo se sintió Brooklyn en ese instante. “Si él lo vivió como inapropiado e incómodo, entonces lo fue”, explicó, dejando claro que la percepción personal es más relevante que cualquier interpretación pública.
El testimonio de DJ Fat Tony aporta una lectura más humana y menos morbosa del episodio. No se trató de un gesto provocador ni de una intención cuestionable, sino de un momento mal calibrado dentro de un contexto emocionalmente cargado. En una boda donde todo se magnifica —y más cuando se trata de una de las familias más observadas del espectáculo—, un instante puede adquirir un peso inesperado.