Pocas cosas nos sacan de onda después del delicioso de forma tan drástica como darte cuenta de que el condón ya no está donde debería. El primer impulso es el pánico absoluto y la imagen mental del látex viajando hacia tus órganos internos, pero aquí está la primera dosis de realidad: la vagina es un saco sin salida. Mantener la calma es vital, porque el estrés tensa los músculos del suelo pélvico y eso solo hará que la “extracción” sea más difícil.
¿Por qué pasa y qué tan común es?
Nadie lo va a publicar en sus historias (jaja), pero es un accidente extremadamente común. Según estudios de salud sexual, ocurre principalmente por tres razones: usar una talla de condón más grande de la debida, falta de lubricación o, la más frecuente, que él pierda la erección antes de retirarse. Cuando el pene se ablanda, el anillo del condón queda flojo y el vacío de la vagina simplemente lo succiona. No eres la primera ni la última a la que le pasa, ¡prometido!
Guía Cosmo para la auto-extracción
Si te sientes cómoda intentándolo tú misma, sigue estos pasos con mucha paciencia:
1. Higiene ante todo: Lávate súper bien las manos. Las uñas largas o sucias son tus peores enemigas aquí.
2. La posición de poder: Ponte en cuclillas o coloca un pie sobre el borde de la bañera o el inodoro. Esta posición acorta el canal vaginal y facilita el acceso.
3. Pujidos estratégicos: Haz fuerza con tus músculos abdominales, así como si fueras a hacer del baño o estuvieras en labor de parto (¡Imagínatelo!). Esto empujará el objeto hacia la entrada.
4. La técnica de la pinza: Introduce dos dedos con cuidado y trata de localizar el borde del condón. Una vez que lo sientas, engánchalo y jala suavemente hacia afuera.
¿No pudiste sacarlo? Aquí el plan B
¡NO introduzcas nada más! Evita usar pinzas de depilar, cucharas o cualquier objeto casero, ya que podrías desgarrar las paredes vaginales o causar una infección grave. Si después de 10 o 15 minutos de intentarlo no logras alcanzarlo, es momento de soltar los dedos y buscar ayuda. No te avergüences; los ginecólogos ven esto todas las semanas.