A ver, dejemos algo claro: ser atractiva no tiene nada que ver con ser “perfecta”. Tiene que ver con esa energía de “yo ya gané” que algunas mujeres proyectan y que los deja hipnotizados. Si quieres dejar de ser la que persigue y convertirte en la que es buscada, tienes que entender cómo funciona el cerebro masculino ante ciertos estímulos. Saca tu libreta, porque hoy te doy las llaves del reino del magnetismo.
El ratio cintura-cadera
La psicología evolutiva, según estudios de Devendra Singh, sugiere que es un indicador biológico de fertilidad que ellos notan en 0.5 segundos.
El efecto de la confianza
La “dopamina de la seguridad”. Una mujer que se siente cómoda en su piel activa el sistema de recompensa de ellos.
Contacto visual prolongado
Sostener la mirada por 3.5 segundos genera una micro-descarga de oxitocina que crea una conexión instantánea.
El color rojo
La “teoría de las uñas rojas” es real. El rojo aumenta el flujo sanguíneo y el interés visual según la Universidad de Rochester.
Si pensabas que ser más atractiva tiene que ver demasiado con lo físico, te equivocas. La mayoría de las veces una mujer sale con hombres “guapos” o tiene “suerte” solo por el hecho de confiar en ella misma y decidir proyectar quien realmente es. Empieza desde el interior, te darás cuenta que siempre es el factor que cambia las reglas del juego.