1. Son cicatrices, no manchas
Lo primero que debes saber es que una estría es una desgarre en la dermis (la capa profunda de la piel). No es algo superficial que se quite con un exfoliante; es una cicatriz real porque el colágeno y la elastina se “rompieron”.
2. El color es tu semáforo
- Rojas o moradas (Striae Rubra): ¡Están vivas! Hay flujo sanguíneo y es el momento perfecto para tratarlas. Aquí es donde los productos realmente funcionan.
- Blancas o plateadas (Striae Alba): Ya cicatrizaron. Son mucho más difíciles de borrar porque ya no hay riego sanguíneo, aunque sí se pueden disimular.
3. La genética tiene la última palabra
Si tu mamá y tu abuela tienen estrías, es muy probable que tú también las desarrolles. No te culpes por tus hábitos; a veces, simplemente está en tu ADN.
4. No solo salen por subir de peso
El estiramiento repentino es la causa, pero puede ser por: estirones en la pubertad, ganar músculo rápido en el gym (hello, fit girls), o cambios hormonales extremos.
5. La hidratación interna es el 80%
Si tu piel está deshidratada desde adentro, pierde elasticidad y se rompe más fácil. Beber tus 2 litros de agua diarios es el preventivo más barato del mundo.
6. El aceite de almendras no es mágico
Es un mito clásico. Aunque ayuda a que la piel se sienta suave, las moléculas de la mayoría de los aceites naturales son demasiado grandes para penetrar hasta la dermis donde ocurre el desgarre. Úsalos como complemento, no como cura única.
7. Los retinoides son el Gold Standard
Para las estrías rojas, el ácido retinoico (derivado de la Vitamina A) es lo mejor para reconstruir el colágeno. Ojo: Nunca los uses si estás embarazada o amamantando.
8. ¡Cuidado con el sol!
Las estrías no se broncean. Si expones una estría nueva al sol sin protección, se puede pigmentar y quedar oscura permanentemente. Sunscreen en todo el cuerpo, ¡siempre!
9. El ejercicio de alto impacto influye
Si tus tejidos no tienen buen soporte (por ejemplo, al correr sin un buen sport bra), la gravedad y el rebote pueden favorecer la aparición de estrías en el pecho. ¡Invierte en un buen top!
10. La Vitamina C es tu aliada
Tanto tomada como aplicada, la vitamina C ayuda a la producción de colágeno nuevo. Busca lociones corporales que la incluyan en su fórmula.
11. El láser no es solo para la cara
Si tus estrías ya son blancas, el láser fraccionado de CO2 es de las pocas cosas que realmente mejora su textura, “lijando” la piel y estimulando regeneración profunda.
12. Microneedling (Dermapen)
Este tratamiento crea micro-lesiones controladas para obligar a la piel a sanar la estría desde adentro. Es doloroso pero súper efectivo para estrías antiguas.
13. Masajear es clave
Al aplicar tu crema, no solo la embarres. Haz masajes circulares firmes para estimular la circulación y ayudar a que los activos penetren mejor.
14. No desaparecen al 100%
Seamos honestas: ninguna crema las borrará por completo como si usaras Photoshop. El objetivo real es mejorar su textura para que sean casi imperceptibles al tacto y a la vista.
15. Ámalas, son parte de ti
Al final del día, casi el 90% de las mujeres tenemos estrías. Son tus marcas de crecimiento y de vida. Cuidarlas está bien, pero que no te quiten el sueño ni te impidan usar ese bikini increíble.