¿Es posible volver a creer en el amor después de que alguien ha roto por completo tu confianza? ¿Cómo encuentras la fuerza para empezar de nuevo cuando sientes que lo has perdido todo? Estas son algunas de las preguntas que plantea Yo no creo en los hobres, la nueva adaptación del clásico de Caridad Bravo Adams que llega a ViX con una historia de amor, traición, empoderamiento femenino y segundas oportunidades.
En esta nueva versión, Valentina Buzzurro da vida a Julieta, una joven que ha crecido bajo la protección de su madre, pero cuya vida cambia radicalmente cuando se enamora del hombre equivocado. Después de enfrentar una serie de acontecimientos que la llevan a perder su libertad, Julieta tendrá que aprender a defenderse por sí misma, recuperar el control de su vida y descubrir que su mayor fortaleza siempre ha estado dentro de ella.
Pero más allá del romance y los conflictos que rodean a su protagonista, Yo no creo en los hombres pone sobre la mesa conversaciones que siguen siendo necesarias: la violencia de género, los micromachismos, la sororidad y la importancia de aprender a poner límites.
En exclusiva para Cosmopolitan México, conversamos con Valentina Buzzurro sobre el desafío de interpretar a una mujer que pasa de necesitar protección a convertirse en dueña de sus propias decisiones, su perspectiva sobre el feminismo, las lecciones que le ha dejado su carrera y el significado que tiene para ella el amor propio. Porque, a veces, antes de aprender a confiar nuevamente en alguien más, necesitamos aprender a confiar en nosotras mismas.
Sobre Yo no creo en los hombres y su personaje, Julieta
1. ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando leíste el guion de Yo no creo en los hombres y qué te hizo decir que sí a este proyecto?
Lo primero que pensé fue que sí me ha pasado. Me sentí súper identificada con esta etapa que creo que nos pasa un poco a todas las mujeres: amar desde la ilusión y desde la inocencia y toparte con algo que quizá no era tan bonito como tu cabeza te lo pintaba. Desde que supe el título, yo ya tenía ganas de hacerlo. Pero lo que más me convenció fue el guion, porque es muy bueno, me enganchó y me atrapó. Me gusta, como actriz, tener retos como este tipo de series, que son súper difíciles y complejas a nivel emocional. Creo que eso fue lo que más me gustó.
2. Julieta pasa de ser una mujer que siempre ha estado protegida a tener que defenderse por sí misma. ¿Qué fue lo más retador de interpretar esta transformación?
Yo creo que el hecho de que son las primeras veces que ella se defiende, que alza la voz. Nos pasa también en la vida, ¿no? Cuando es la primera vez que levantas la voz ante una injusticia, hasta se te quiebra un poco la voz. Siento que esas primeras veces son mucho más complejas que cuando ya estás acostumbrada a poner un límite. Entonces, el reto fue encontrar que en ella, más que venir desde un enojo o desde un límite bien puesto, viniera desde el dolor y desde sus heridas. Creo que se logró y emocionalmente fue súper catártico para mí también, porque fue muy complejo.
3. Hablando de Julieta, ¿en qué aspectos te identificas con ella y en cuáles sientes que son completamente diferentes?
Me identifico con ella en que creemos mucho en este amor romántico. Ahora ya no me pasa tanto, pero cuando la estaba haciendo todavía estaba un poco en esa etapa de involucrarme con personas desde la idealización. Yo idealizo a todos. Los veo con mucho potencial.
¿En qué no me identifico? Quizá en que ella está muy manipulada por su mamá. Todo lo que su mamá dice, piensa o hace, ella cree que es ley, que es el camino que tiene que seguir. Yo, desde mucho más pequeña, fui mucho más independiente en pensamiento de mis papás. Cuestionaba un poco todo y creo que también vine a cambiar un poco su pensamiento. Quizá en eso no me parezco.
4. Si pudieras sentarte frente a Julieta antes de que conociera a Arturo, ¿qué consejo le darías?
Ella tiene una mejor amiga en la serie, que es Daniela, y siento que la acompaña de la misma forma en la que yo lo haría: diciéndole la verdad, aunque sea cruda, aunque a veces quizá me odie y se aleje. Soy una amiga a la que le gusta mucho decir la verdad tal cual. Antes le daba muchas vueltas a las cosas y me di cuenta de que la gente no lo entendía. Entonces, a veces hay que ser un poco más directa.
Le diría que se cuide. Si yo viera algo que no me gustara, le preguntaría: “Oye, ¿qué opinas de esto que hizo? ¿Cómo te sonó eso?”. La cuestionaría un poquito, la escucharía y la acompañaría, sabiendo que se va a dar un súper golpe.
Yo soy esa amiga que, si otra amiga me dice que no sabe si hablarle a su ex, le digo: “Si quieres hablarle, no hay nada que pueda hacer yo para que no lo hagas. Entonces, hazlo. Aquí voy a estar para recibirte cuando llores”. Creo que así sería también con Julieta.
5. ¿Qué crees que hace que esta historia, a pesar de ser un clásico, siga siendo tan relevante para las mujeres de hoy?
El hecho de que siga pasando. Seguimos cayendo quizá porque queremos nuestra foto de la familia perfecta y nuestra boda soñada. Tenemos estos sueños en común desde hace tantos años las mujeres, y creo que eso hace que sigamos idealizando el amor y cayendo por el primero que nos vende ese sueño que tanto queremos. Creo que sigue siendo tan actual porque nos podemos sentir muy identificadas con el problema en sí.
6. ¿Qué te gustaría que las mujeres que han vivido relaciones difíciles se llevaran de la historia de Julieta?
Que se sientan representadas en una serie, que vean que no están solas, que las entendemos y que todas hemos pasado por ahí, algunas a mayor escala y otras a menor. Que las haga sentir menos solas y, ojalá, que caigan menos en esos patrones. Que se den cuenta desde el inicio si algo no huele bien y se alejen.
7. ¿Qué hace diferente a esta nueva versión de ViX de Yo no creo en los hombres?
Muchos me han dicho que es muy para la nueva generación, y creo que me lo dicen porque el ritmo es muy diferente.
Va muy rápido. Al final estamos adaptando películas o novelas que tuvieron ciento y tantos capítulos, y luego 85, a 11. Entonces, va muy rápido y creo que eso es lo que la diferencia. También quisimos meter textos un poco más actuales. Incluimos frases como ghosting o love bombing, que quizá en las versiones de antes ni se sabía lo que eran. La hicimos mucho más para los chavos, pero creo que les va a gustar un poco a todos.
Empoderamiento femenino, relaciones y amor propio
8. Actualmente hablamos mucho más de empoderamiento femenino y micromachismos. ¿Qué significa para ti ser una mujer empoderada en 2026?
Creo que cada quien tendrá su definición, pero para mí es tener mi propia vida, cuidar no caer en la dependencia, cultivar mis hobbies, mis cosas y decir que no sin culpa. También intentar quitarme la culpa en todos los sentidos, porque creo que tendemos mucho a eso. Y no caer en estas cosas tradicionales de la mujer sumisa, que es mejor si se calla o si soporta.
Yo creo que caí mucho en eso durante mucho tiempo, intentando ser la novia perfecta o la hija perfecta. Y me di cuenta de que, aunque intentes ser perfecta, igual se van. Con mi última relación intenté darlo todo y creo que rocé un poco esta perfección, o delirio de perfección, y aun así se van. Entonces, no depende de ti ni de que seas perfecta. Además, ser perfecta es ser imperfecta porque no hay amor propio. Para mí es tener amor propio, voltear a verse a una misma y no tanto a los demás.
9. Esta serie de ViX plantea una pregunta interesante: después de que alguien rompe tu confianza, ¿crees que es posible volver a creer en el amor?
Siento que depende de cada situación, porque somos humanos, se vale cometer errores y poder cambiar. Pero también creo que hay muchas personas que están cómodas con que las perdones y con que siempre estés dispuesta a aguantarlo todo. Entonces, depende de la persona que tienes enfrente. Creo que también hay que aprender a afilar el colmillo para detectar a quiénes sí hay que darles una segunda oportunidad y a quiénes no.
10. Hablando de sororidad, ¿qué papel han tenido otras mujeres en los momentos más importantes de tu vida?
Mi mamá es mi mejor amiga. Muchos lo ven mal porque creen que una mamá tiene que ser solo la mamá, pero mi mamá sí es mi mejor amiga. Mi hermano se ríe de mí porque realmente quizá le tenga una confianza que no es normal tenerle a una mamá. Yo le cuento todo, con lujo de detalles. Creo que ha sido la figura que más me mantiene con los pies en la tierra. Yo no me siento sola en el mundo porque tengo a mi mamá. Ella ha sido ese motor para mí. También he aprendido a verme con más amor y con menos juicio a través de sus ojos.
Y mis abuelas, las dos. En ellas me reflejo mucho. Es muy bonito que, cuando lloro porque quizá terminé una relación, siempre está ahí mi abuela materna para hacer un chiste o mi abuela paterna para cocinarme algo o abrazarme. Las mujeres que tengo alrededor son un súper sustento para mi vida en general.
11. ¿Cuál crees que ha sido el acto de amor propio más importante que has tenido contigo misma?
Tengo muchos, porque yo tendí mucho a la dependencia. Todavía la estoy trabajando, de hecho, en terapia. Cuando me cortó mi último novio, me di cuenta de que había tenido novio toda mi vida, desde los 11 años hasta los 23 o 24. Me di cuenta de que no sabía quién era si no tenía un novio. No sabía qué me gustaba. Todo lo que me gustaba era lo que les gustaba a mis novios en su momento. Entonces, voltear a verme fue súper doloroso porque descubrí que no había amor propio, ni tenía definidos mis gustos, mis propias decisiones o mis cosas. Han sido actos de amor pequeñitos. Por ejemplo, decidí irme de viaje solita, sin que nadie me ayudara a comprar el boleto.
Sé que suena quizá muy equis, pero para mí fue una revolución. Y lo pude hacer. Un día, estando en ese viaje solita, había pedido room service, veía el mar y me puse a llorar porque dije: “Ay, lo logré”. Y como ese ha habido muchos otros. Por ejemplo, elegir con quién quiero salir sin culpa. Entonces, he empezado a quitarme todas esas telas que no me dejaban ver la vida a través de mis propios ojos. Y lo sigo haciendo todavía.
Su evolución como actriz y los personajes que sueña interpretar
12. ¿Sientes que hay algo de ti que ha cambiado gracias a las mujeres que has interpretado en la pantalla?
Sí, definitivamente. De hecho, es muy chistoso porque ahora estoy haciendo mi primer protagónico en una telenovela que se llama Te esperaba. Me di cuenta de que este era mi primer personaje que no tenía una energía tan inocente, sino que era más madura. Yo sabía que quizá no tenía tan desarrollada esa madurez que se necesitaba ver en el personaje. Ha sido muy loco porque literalmente ha sucedido una metamorfosis a nivel personal mientras la interpreto. No solamente salió esa parte madura, como más de mujer, en la ficción, sino que en la vida real empecé hasta a ser menos tóxica.
Cositas que antes me molestaban me dejaron de molestar de la nada. Ciertas cosas que antes me enojaban o me conmovían ya no tienen tanto poder sobre mí. Creo que es gracias a mi personaje. Como actriz buscas energías que quizá no tienes y, de repente, las sientes en todo el cuerpo y se hacen parte de ti. Creo que sí me han ayudado mucho.
13. ¿Hay algún tipo de personaje o historia que todavía no hayas explorado y que te encantaría interpretar en algún momento de tu carrera?
Muchos, pero creo que a mí me gusta mucho sufrir en mis personajes. Entre más sufren, mejor. Me gustó mucho, por ejemplo, Hamnet. Ese tipo de películas me llaman mucho la atención. No es que me falte hacer drama, porque ya me ha tocado hacer escenas a ese nivel, pero me dan ganas de hacer algo así. En su momento estuve muy cerquita de hacer Jurassic Park y me di cuenta de la ilusión que me dio estar tan cerca de un proyecto así. Ahí se me prendió la lamparita de hacer algo con pantalla verde, donde tú actúas con una nada y, de repente, vas al cine y ves todo un universo. Creo que me llamaría la atención hacer algo así. También estuve cerquita de hacer algo biográfico. No me quedé, pero era sobre una mujer que se llama Lorena Bobbitt y me hubiera encantado interpretarla. Algo biográfico también me encantaría hacer.
Finalmente, Valentina invitó a todas las lectoras de Cosmopolitan a que no se pierdan Yo no creo en los hombres, la nueva serie de ViX, el servicio de streaming en español líder en el mundo, que ya está disponible en la plataforma.