De 0 a Runner: Rutina de cardio para empezar a correr (sin perder el aire)

Olvídate de querer correr 5 kilómetros el primer día. La clave para amar el running es engañar a tu cuerpo con intervalos inteligentes. Prepárate para conquistar el pavimento con estilo y, sobre todo, con aire en los pulmones.

correr deporte fitness mujer

Young woman spending day outside in residential area in city. Part of a series with video

Counter/Getty Images

¿Alguna vez has visto a alguien corriendo por el parque con una sonrisa impecable y has pensado: “¿Qué clase de pacto hizo para no estarse asfixiando?”? Lo entendemos perfectamente. Para la mayoría de los mortales, los primeros cinco minutos de carrera se sienten como si estuviéramos huyendo de un apocalipsis zombi... y los zombis van ganando.
En Cosmopolitan, sabemos que el secreto para convertirte en runner no está en la velocidad ni en el sufrimiento, sino en la estrategia. Correr es un arte de paciencia, y aquí tienes el plan maestro para que tus pulmones no te pidan el divorcio en la primera cuadra este 2026.

1. La regla de oro: El método CA-CO

No, no es un trabalenguas. Significa Caminar-Correr. El error #1 de los principiantes es salir a máxima velocidad hasta agotarse. El secreto de los profesionales para empezar es alternar periodos cortos de trote con periodos de caminata activa para recuperar el aliento. Esto permite que tu corazón se adapte sin entrar en pánico.

2. Tu entrenamiento por semanas (Formato Texto)

Para que tu progreso sea real y sin lesiones, sigue este esquema de tres días a la semana:

  • Semana 1: El despertar. Calienta 5 minutos caminando. Luego, repite 6 veces el bloque de 1 minuto de trote muy suave por 2 minutos de caminata. Termina caminando 5 minutos más.
  • Semana 2: Ganando confianza. Calienta 5 minutos. Repite 5 veces el bloque de 2 minutos de trote por 2 minutos de caminata. El objetivo es que tus piernas se acostumbren al impacto.
  • Semana 3: El desafío. Calienta 5 minutos. Repite 5 veces el bloque de 3 minutos de trote por solo 1 minuto de caminata. Aquí es donde empiezas a sentir la verdadera resistencia.
  • Semana 4: La consolidación. Calienta 5 minutos. Repite 3 o 4 veces el bloque de 5 minutos de trote por 2 minutos de caminata. ¡Felicidades, ya estás corriendo tramos largos!

3. El “Talk Test” (La prueba del habla)

Si mientras corres no puedes decir una frase completa sin jadear, vas demasiado rápido. Al principio, tu ritmo debe ser “social”. No importa si sientes que vas más lento que una tortuga con prisa; lo que estamos entrenando es tu resistencia cardiovascular, no tu velocidad de competencia.

4. Invierte en tus pies (No solo en el outfit)

Sabemos que los conjuntos de athleisure son irresistibles, pero tus rodillas te agradecerán más unos buenos tenis de running que unos leggings de diseñador. Ve a una tienda especializada y busca unos que tengan buena amortiguación. Correr con tenis de moda que no son para deporte es una invitación directa a la inflamación de las espinillas.

5. Escucha a tu cuerpo, no a tu ego

Si un día te duelen las articulaciones o te sientes extremadamente cansada, camina. No pasa nada. El running es un juego de larga duración. Es mejor descansar un día que estar fuera tres semanas por una lesión.

Check-list para tu primera salida:

  • Playlist ganadora: Música que te haga sentir empoderada, pero que no sea tan rápida que te obligue a correr más de lo que tus pulmones permiten.
  • Postura: Mira siempre hacia adelante (no a tus pies), mantén los hombros relajados y los codos cerca del cuerpo.
  • Hidratación: Toma agua antes de salir, pero evita llenarte justo antes para no sentir el molesto “dolor de caballo”.
Romántica amante de la música y de ayudar a los demás; siendo una voz que busca generar un cambio y devolverle la vida a lo que necesitaba un aire de esperanza...
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