Durante años, Chris Evans nos acostumbró a verlo como el hombre dispuesto a salvar al mundo. Valiente, carismático y con una brújula moral aparentemente inquebrantable, su interpretación del Capitán América lo convirtió en uno de los rostros más queridos del cine de superhéroes.
Pero ¿qué pasa cuando el héroe deja de tener todas las respuestas? ¿Y si detrás de esa sonrisa irresistible y esa imagen de hombre perfecto existiera alguien que no tiene idea de qué hacer con su propia vida? Esa es una de las preguntas que plantea Sacrificio: los elegidos, la nueva película del director Romain Gavras, en la que Evans cambia el escudo por una crisis existencial y nos presenta una faceta mucho más caótica, vulnerable y sorprendentemente humana.
Chris Evans como nunca lo habías visto: del héroe perfecto a un hombre atrapado en su propio ego
De salvar al mundo a no saber cómo salvarse a sí mismo
En esta ocasión, Chris Evans interpreta a Mike Tyler, una famosa estrella de cine que atraviesa una profunda crisis personal. Acostumbrado a los reflectores, la admiración del público y el privilegio de Hollywood, Mike parece tenerlo todo. Sin embargo, detrás de su imagen de celebridad se esconde un hombre que busca desesperadamente encontrarle sentido a su existencia. Su vida da un giro inesperado cuando, durante una exclusiva gala benéfica, un grupo radical liderado por Joan (Anya Taylor-Joy) toma como rehenes a varios invitados para cumplir una misteriosa profecía.
De pronto, Mike se encuentra en una situación donde su fama no puede protegerlo y su experiencia interpretando héroes no necesariamente le sirve para convertirse en uno. Y aquí está lo interesante: por primera vez, el personaje de Evans no necesita salvar al mundo para demostrar quién es, sino descubrir quién es cuando nadie está mirando.
El lado imperfecto de Chris Evans que no sabíamos que necesitábamos
Una de las cosas más atractivas de esta nueva etapa cinematográfica de Evans es su disposición para interpretar personajes que se alejan de la perfección. En Sacrificio: los elegidos, Mike Tyler es un hombre lleno de contradicciones. Quiere hacer lo correcto, desea encontrar un propósito y probablemente le encantaría convertirse en el héroe de su propia historia, pero su ego y su incapacidad para distinguir entre la ficción y la realidad se interponen en su camino.
Es una versión del protagonista masculino que resulta mucho más compleja que el clásico héroe invencible. Porque, seamos sinceras, ¿quién no ha atravesado una etapa en la que parece tener todo bajo control por fuera, mientras por dentro intenta descubrir qué está haciendo con su vida? Aunque las circunstancias de Mike son extraordinarias, su conflicto conecta con algo bastante cotidiano: la presión de cumplir con las expectativas de los demás mientras intentamos entender quiénes somos realmente.
Una estrella de Hollywood interpretando a una estrella de Hollywood
Hay algo especialmente divertido en ver a Chris Evans interpretar a un actor famoso que está obsesionado con encontrar un propósito más allá de su imagen pública. La película juega con la delgada línea entre la persona y el personaje, entre lo que mostramos al mundo y aquello que preferimos mantener oculto.
En una época en la que las celebridades están constantemente bajo la mirada del público, Mike Tyler representa una pregunta interesante: ¿qué sucede cuando tu identidad está tan ligada a la imagen que los demás tienen de ti que comienzas a perderte a ti mismo? Romain Gavras utiliza esta contradicción para construir una sátira sobre la fama, el ego y la necesidad de sentirse importante. Y Evans encuentra en este personaje la oportunidad de explorar una faceta distinta: la de un hombre que, lejos de tener todas las respuestas, está completamente confundido sobre su lugar en el mundo.
Anya Taylor-Joy llega para poner su mundo de cabeza
Por supuesto, ninguna crisis existencial cinematográfica estaría completa sin alguien que obligue al protagonista a cuestionar absolutamente todo. En esta historia, ese papel le corresponde a Joan, interpretada por Anya Taylor-Joy, una joven radical que está convencida de tener una misión para salvar a la humanidad.
Mientras Mike representa la duda, la vanidad y la necesidad de reconocimiento, Joan encarna una fe tan intensa que está dispuesta a llevar sus creencias hasta las últimas consecuencias. El encuentro entre ambos personajes genera una confrontación de ideas sobre lo que significa hacer el bien, tener convicciones y estar dispuesto a sacrificar algo por ellas.
Y en medio de todo este caos, la película también reúne a Salma Hayek, Vincent Cassel, John Malkovich y Charli XCX, quienes forman parte de este universo donde el poder, la fama y las buenas intenciones no siempre van de la mano.
¿Y si el verdadero héroe es quien se atreve a dejar de fingir?
Más allá de la acción, el humor negro y las situaciones absurdas, Sacrificio: los elegidos propone una reflexión sobre las máscaras que utilizamos para enfrentarnos al mundo. Mike Tyler ha pasado su vida interpretando personajes, pero cuando se enfrenta a una situación extrema debe descubrir si realmente cree en algo o si simplemente está acostumbrado a representar el papel de alguien que sí lo hace. Para Chris Evans, este personaje representa una oportunidad de mostrar que un protagonista no necesita ser perfecto, invencible o tener siempre la respuesta correcta para resultar interesante. A veces, lo que hace fascinante a un personaje son precisamente sus inseguridades, contradicciones y errores.
Porque quizá lo más atractivo de un héroe no sea su capacidad para salvar a todos, sino su valentía para reconocer que también necesita encontrarse a sí mismo. Y si algo nos demuestra esta nueva faceta de Chris Evans, es que verlo perder el control puede resultar tan interesante como verlo salvar el día.
Sacrificio: los elegidos, dirigida por Romain Gavras y distribuida por Diamond Films, llegó al os cines de México el 15 de octubre.